Introducción

Entre los enigmas más enrevesados esta el  por qué los seres humanos, que se hallan orientados hacia la vida, realizan comportamientos auto destructivos, hostiles o abiertamente suicidas. Todos y cada uno de estos casos de autodestrucción implican la presión de una angustia sentida como insoportable. (1,2,3,4).

  Además de los elementos intra psíquicos e interpersonales de las crisis suicidas, existen componentes biológicos y fisiológicos relacionados,como: la ingestión de bebidas alcohólicas. (1,2). Por otra parte a lo largo de su "Carrera Alcohólica" los enfermos van acumulando soledad, sentimientos de culpa y pérdidas múltiples, que facilitan  una postura depresiva y el intento suicida, aparte la propia auto destructibilidad implícita en el abuso sostenido del alcohol (3,5,6).

  La prevalencia de suicidio en alcoholismo se estima (Royal College of physician;1987) un 58% superior a la  población general.  Bergland (1984), habla de prevalencias de un 5-30% de los alcohólicos; Freixa y Bach (1981) refiere un 5.6% de suicidios consumados y 19.4% de tentativo de autólisis (TA), Rodríguez y Martos (1977) encontraron un 18% de antecedentes de TA en un colectivo de pacientes internados por alcoholismo  (7,8,9).