Introducción

La Hipertensión Arterial (HTA) es la más común de las condiciones que afectan la salud de los individuos y las poblaciones en todas partes del mundo. Representa por si misma una enfermedad, como también un factor de riesgo importante para otras enfermedades, fundamentalmente para la Cardiopatía Isquémica, Insuficiencia Cardíaca, Enfermedad Cerebro Vascular, Insuficiencia Renal y contribuye significativamente a la Retinopatía. Tal es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una disminución de 2 mg de la Presión Arterial (PA) media de la población produce una reducción de 6 % en la mortalidad anual por accidentes cerebro vascular, 4 % cardivasculares y el 3 % de todas las causas asociadas. (1)

La HTA tiene una distribución mundial y esta asociada al modo y estilo de vida de la civilización moderna que incluye patrones de alimentación inadecuados, el sedentario, aspectos conductuales relacionados con hábitos tóxicos y la compleja situación económico social generada por ella.

En el mundo se estima que 691 millones de personas la padecen y en la mayoría de los países la prevalencia se encuentra entre un 15 % y un 30 %. La prevalencia estimada en nuestro país está alrededor de los 2 millones de hipertensos. No obstante el informe de dispensarización de hipertensos del MINSAP en 1996 aportó que solo el 8.8 % de la población adulta estaba bajo este método activo de control, muy lejos de la prevalencia demostrada. Es de suponer por ello que una gran masa de estos enfermos no estén detectados, muchos no tratados y similar cuantía no controlados. (1)

Esta afección aumenta su frecuencia con la edad y tiene un mayor riesgo en el sexo masculino y en la raza negra. (2)

La HTA se ha clasificado en primaria o esencial y secundaria. La causa de la hipertensión esencial es desconocida aunque se acepta que es multifactorial considerándose al estrés y la consiguiente activación del Sistema Nervioso Simpático como uno de los mecanismos que da inicio a la afección y que luego es mantenida por este y otros factores. Personas con un alto nivel de estrés pueden desarrollar una HTA. El estrés incrementa los niveles de adrenalina y noradrenalina y estas sustancias están también aumentadas en estos enfermos; según estudios que comparan a estos con los normotensos, además ellos muestran una exagerada respuesta presora al estrés que puede ser una de las causas desencadenante de la hipertrofia de los vasos de resistencia y con ello del mantenimiento de esta afección. (2)

De aquí que en la terapéutica farmacológica de esta enfermedad un grupo mayoritario de medicamentos vaya dirigido a inhibir la actividad simpática a distintos niveles. (3)

En el Programa Nacional de la HTA se le otorga gran importancia a la terapéutica no farmacológica en cuanto a los cambios a producir en el estilo de vida de estos pacientes y entre ellas se plantean las técnicas para la reducción y control del estrés, el cual se realiza muy poco a pesar de los efectos positivos demostrados por muchos autores. (1, 4, 5, 6, 7, 8)

Existen muchas técnicas para el manejo del estrés pero es el entrenamiento en relajación una de las estrategias de intervención mas utilizadas en la práctica clínica. En general hoy en día con independencia del método, el entrenamiento en relajación se emplea prácticamente en todas aquellas situaciones cuyo tratamiento requiere o aconseja la reducción de la actividad simpática del sistema neurovegetativo, de la tensión muscular o del estado de alerta general del organismo. (9, 10, 11)

La respuesta de relajación es una respuesta integrada psico-fisiológica originada en el hipotálamo que lleva a un decrecimiento generalizado de la activación del SNC. De forma que es la antítesis fisiológica de la respuesta de estrés. (12)

Las intervenciones de relajación se han enseñado por siglos e incluyen muchas tradiciones teóricas y filosóficas como son la meditación budista (13), el yoga (14), el qigong (15) entre otras; pero con objetivos más abarcadores que las terapias de relajación modernas.

Aunque se describen muchas técnicas de relajación se plantea que no son equivalentes y que cada una de ellas tiene efectos específicos, de ahí que encontremos métodos orientados a la esfera cognitiva, a la esfera del SN autónomo y la esfera muscular (6); estos efectos predominan en la esfera dada pero pueden tener acción sobre otras áreas.

Prefiriéndose los procederes de relajación cognitiva y autonómicos para las fobias, la ansiedad e hipertensión arterial y los musculares para los problemas somáticos. (16)

La mayoría de los estudios parecen mostrar que mediante el entrenamiento en relajación se han conseguido reducciones significativas de la PA al menos estadísticamente, tanto sistólica como diastólica en pacientes hipertensos (9, 17, 18, 19), pero los resultados son mejores con entrenamientos en meditación (20) que con relajación progresiva (19).

Algunas investigaciones confirman que hay efectividad a largo plazo (21) sin embargo otras ponen dudas en cuanto al entrenamiento en relajación que se realiza siguiendo instrucciones en casa (22).

Teniendo en cuenta que casi la mitad de los hipertensos puede controlar su enfermedad con medidas no farmacológicas donde predominen los cambios en los estilos de vida, y el papel que juegan las terapias de relajación en cuanto a modificar los proceso cognitivos aumentando la habilidad en enfoque, pasividad y receptividad y a largo plazo las modificaciones en las estructuras cognitivas como las creencias, los valores y los compromisos; su bajo costo para el paciente y el estado y la ausencia de efectos adversos hemos decidido realizar este estudio donde integramos una serie de terapias de relajación que actúan en diferentes esferas, que le acerca a un entrenamiento en meditación y al mismo tiempo es autogénico, creando independencia en el paciente y por tanto mejorando la eficacia a largo plazo de la terapia.

Objetivos

Objetivo general:

Describir los resultados de las terapias de relajación en los pacientes con hipertensión arterial que acuden a la consulta de Medicina Bioenergética de la Facultad de Ciencias Médicas de Granma.

Objetivos específicos:

  1. Describir el control de la tensión arterial en los pacientes tratados según edad, sexo, ocupación, tiempo de evolución de la enfermedad y tensión arterial inicial.

  2. Identificar posibles complicaciones.