ISCMH

FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS

“GENERAL CALIXTO GARCIA IÑIGUEZ”

 

 

 

 

 

 

EL IMPACTO DE LA MUERTE EN LA FAMILIA.

 

 

Autor: Alexander Fuentes Smith

Estudiante  de IV año de medicina

 

Tutora: Lic. Idarmis González Benítez

Lic en Psicología, Profesora Asistente

Asesora: Olga Rabell  Piera

          Profesora Instructora de Informática Médica

Facultad de Ciencias Médicas

“Gral. Calixto García Iñiguez”

                          

 

 

 

 

CIUDAD DE LA HABANA

1999

 

 

 

 

 

  RESUMEN

 

Nuestro trabajo versó sobre el impacto de la muerte vista como evento psicosocial en la familia. Los grados de repercusión y adaptación familiar ante la muerte esperada y no esperada. Las principales áreas afectadas y el sentido de tal repercusión. Analizamos también la relación entre el tipo de muerte y la edad del fallecido y su repercusión familiar. La muerte vista desde un ángulo biologicista es sólo la pérdida de toda sensación de vida, o el cese de todas las funciones orgánicas. La muerte vista como un fenómeno psicosocial, es más compleja aún porque engendra grandes contradicciones  e inquietudes. ¿Estamos preparados para morir o para recibir la muerte de un ser querido? Estas y otras interrogantes, pretendemos responder en nuestro trabajo, que se realizó en un marco familiar.

Nuestro estudio consistió en la aplicación de un instrumento que mide la repercusión familiar y una encuesta que explora los estilos de afrontamientos familiares ante la pérdida de un miembro de la misma, a una muestra de 47 familias que tuvieron un fallecido, durante el período comprendido de Enero - Diciembre de 1998, pertenecientes al área de salud del policlínico docente "Dr  Enrique Betancourt Neninger" del municipio Habana del Este. Los instrumentos aplicados demostraron que la repercusión familiar suele ser más severa en aquellas muertes no esperadas.

 Las áreas con más afectación resultan la sociopsicológica y la del funcionamiento familiar, sobre todo con aquellos fallecidos jóvenes, donde en ocasiones se ve afectada también el área socioeconómica.

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Al pretender analizar el fenómeno de la muerte y su repercusión a nivel familiar, nos surgieron algunas inquietudes: ¿Qué es la muerte? ¿Cómo se asimila la muerte de un ser querido según la etapa de la vida ésta ocurra? ¿Qué repercusión familiar tiene el descenso de un individuo en los aspectos psicosociales, socioeconómicos y en la salud familiar en general?

Intentamos esbozar una respuesta para todas estas interrogantes, siéndonos imposible  dar una solución definitiva a todas ellas, ya que tocan un hecho existencial intrínseco al hombre, ligado a cuestiones emocionales sobre las que convergen diversas variable; debido a que cada individuo se enfrenta a la muerte solo, constituyendo para él un reto social. En el mismo acto de morir la muerte despierta, en el plano individual y familiar, representaciones complejas, cambios de comportamientos de masas y de individuos.

La  muerte es un hecho que nos atañe a todos, que puede sobrevenir en cualquier etapa de la vida; no se halla ni en el fin, ni a la mitad de ésta, sino que desde el inicio forma parte del hombre.

 La familia es el primer grupo social que rodea al individuo y constituye su primer área de interrelación social con función amortiguadora.

Para todos es conocida la importancia que tiene la familia para el logro y mantenimiento de un estado adecuado de la salud, de ahí la importancia de estudiar y conocer aquellos acontecimientos de la vida que pueden producir alteraciones en el ritmo normal de la familia originando cambios y transformaciones. La presencia de crisis familiar por sucesos como la muerte llega a afectar el equilibrio familiar, comprometiendo la salud de sus miembros.

El impacto de éste evento en la salud familiar va a depender en gran medida de los estilos de afrontamientos asumidos por la familia. Cuando ésta  utiliza estilos de afrontamientos adecuados, se desarrollan mecanismos adaptativos tendientes al mantenimiento de la salud, cuando no ocurre así aparece la disfunción familiar.

La familia amortiguará los efectos negativos de estos eventos, en la medida que sea capaz de enfrentar de modo eficiente y adecuado los acontecimientos de la vida.

 

 

 

 

 

OBJETIVOS

 

 

OBJETIVO GENERAL

 

Describir la repercusión familiar de la muerte y su afrontamiento, según el tipo de muerte y edad del fallecido.

 

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

 

Determinar el grado de repercusión familiar, las áreas de afectación y el sentido de la repercusión.

 

Relacionar las variables: tipo de muerte y edad del fallecido con los niveles de repercusión.

 

Relacionar el nivel de repercusión con el tipo de afrontamiento. 

 

Relacionar el  afrontamiento familiar ante el evento con el tipo de muerte y edad del fallecido.

 

 

 

METODOLOGÍA

 

Se realizó un estudio descriptivo transversal a cuarenta y siete familias que tuvieron un miembro fallecido durante el período comprendido entre Enero y Diciembre de 1998, pertenecientes al Policlínico Docente:² Dr. Enrique Betancourt  Neninger² del municipio Habana del Este. Para la selección de la muestra se utilizó el muestreo aleatorio simple.

A estas familias les fue aplicado un instrumento que mide la repercusión familiar y una encuesta que explora los estilos de afrontamientos más frecuentes utilizados por la familia ante la muerte de un miembro.

La información se recogió en una visita realizada a las familias, de manera directa por parte de un personal entrenado a los miembros de las familias mayores de quince años, teniendo en cuenta que la respuesta marcada en la encuesta sea obtenida mediante un consenso familiar. Es decir, sea como mínimo el de dos miembros que tengan participación activa y cotidiana en el seno familiar, incluyendo siempre al jefe de núcleo, que es aquella persona que tiene mayor poder de decisión dentro de la familia y cuyas orientaciones, opiniones y consejos son tomados en cuenta para el resto de la familia.

El instrumento de Repercusión Familiar consta de veinte items distribuidos en varias áreas:

Area Socioeconómica que incluye:

· Recursos económicos : son las posibilidades económicas que tiene la familia.

· Espacio habitacional :espacio o locales que conforman la vivienda, donde se desarrolla la vida familiar.

Area Sociopsicológica que incluye :

·  Integración  social : incorporación al estudio y al trabajo de los miembros de la familia

· Participación social : relacionado con las actividades sociales y recreativas en que participa la familia.

· Modo de vida familiar : conjunto de rasgos típicos de la actividad que realizan los integrantes de la familia.

Area del funcionamiento familiar que incluye :

·  Comunicación : posibilidad de transmitir  mensajes entre los miembros de la familia .

· Afectividad : capacidad de los miembros de vivenciar y mostrar sentimientos y emociones unos  u otros .

· Cohesión : unión física y emocional al enfrentar diferentes situaciones y en las tareas cotidianas.

· Armonía : correspondencia entre los de la familia, en un equilibrio  emocional positivo .

Estado de salud incluye :

· Estado de salud individual : es la presencia de afecciones o procesos patológicos o la ausencia de enfermedad.

Esta puede ser calificada de forma cuantitativa y se clasifica según la puntuación obtenida en no-repercusión, repercusión leve, moderada, elevada o severa y según el signo favorable o desfavorable.

En la segunda encuesta se explora los afrontamientos más frecuentes utilizados en la familia. Consta de preguntas cerradas y abiertas, que se agrupasen de dos clasificaciones generales de los estilos de afrontamiento más utilizados por la familia: 

Asimilación de la situación ocurrida como es:

-   La reevaluación positiva: esfuerzo para crear un significado positivo

-  La adaptabilidad: capacidad de la familia de enfrentar los cambios y  adaptarse a los nuevos.          

-   Reconocimiento y aceptación familiar de la perdida.

-   Experiencia compartida del dolor.

-   Reorganización de la familia sobre la base del cambio.

Otros estilos de afrontamiento no adaptativos, tendientes a la no-asimilación del evento como son:

·  Negación: rechazo de la realidad  y presencia de incredulidad e idealización del fallecido

·  Confrontación: acciones directas y en cierto grado agresivo para alterar la situación.

·  Distanciamiento: esfuerzo para separarse de la situación

·  Sentimientos de culpa y de inseguridad.

Cuando aparecen al menos dos de estas manifestaciones se agrupan en una u otra categoría

Tipos de muerte:

 ·   Muerte esperada:  es aquella muerte no súbita, donde hay señales previas de aviso, donde el fallecido ha transitado en alguna medida por diferentes fases o etapas de la enfermedad.

·    Muerte no esperada: es la muerte repentina sin señales o avisos previos, sea  por causa natural o a raíz de algún hecho trágico.  

 El procesamiento de la información así como la confección de las tablas  fueron realizadas en  el procesador de texto Word¨97.  Los gráficos se confeccionaron en Microsoft Excel.

 

 

 

 

ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS:

 

  En la tabla 1 estudiamos la relación entre los niveles de repercusión de la muerte en la familia y las áreas afectadas, así como el sentido de dicha repercusión clasificándola de favorable o desfavorable.

 

 

Tabla  No.1 “Relación entre niveles de repercusión, áreas y sentido”

 

Nivel de Repercusión

Áreas

Sentido  Repercusión

Socioecon.

Sociopsic.

F. familiar

E. de Salud

Favorable

Desfavorab.

No Repercusión

5

1

-

9

-

-

Repercusión leve

11

8

14

13

7

1

Repercusión Moderada

14

24

19

14

16

12

Repercusión Elevada.

13

9

13

5

1

9

Repercusión Severa

4

5

1

6

-

1

 

Fuente: IRFA

 

 

  Se comprobó que en los casos de no repercusión las áreas afectadas con mayor tendencia fueron: Estado de salud y socioeconómica seguida por el área sociopsicológica, respectivamente. El área de funcionamiento familiar no se vio prácticamente  afectada y el sentido de la repercusión no fue ni favorable ni desfavorable.

  En aquellas familias donde la muerte tuvieron una repercusión leve las áreas dañadas resultaron ser:  la del funcionamiento familiar, el estado de salud y el área socioeconómica, el área sociopsicológica no resulto seriamente afectada y el grado de repercusión predominante fue el favorable.

  Cuando el grado de repercusión fue moderado, se vieron comprometidas en este orden las áreas: sociopsicológica, la del funcionamiento familiar, y las áreas: estado de salud y socioeconómica en igual escala. El grado de repercusión fue más favorable que desfavorable.

  En los hogares donde la repercusión familiar de la muerte fue elevada, se encontraron afectadas seriamente las áreas de funcionamiento familiar y la socioeconómica y, a continuación el área psicológica y la del estado de salud. La repercusión resultó ser esta vez en su gran mayoría desfavorable.

  Por último, cuando la repercusión resulto ser severa, las áreas comprometidas en este orden fueron: la del estado de salud y el área psicológica respectivamente, escoltada por la socioeconómica. El área de funcionamiento familiar no se vio grandemente dañada, mientras que el grado de repercusión en esta ocasión si fue totalmente desfavorable. (ver gráficos 1 y 2)

  Ninguna familia que haya vivido la enfermedad fatal de la perdida de uno de sus miembros permanece intacta luego de la experiencia. Como resultado algunas familias pueden funcionar mejor que antes, pero otras pueden experimentar los cambios en forma tan destructiva que recuperar el funcionamiento familiar previo es una tarea larga y agotadora.(1) 

 

  La tabla 2  nos muestra la relación entre el tipo de muerte, es decir muertes esperadas y muertes no esperadas, y  los niveles de repercusión de estas sobre las  familias exploradas.

 

 

Tabla No 2 “Relación entre el tipo de muerte y niveles de repercusión”

 

 

 

Tipos de Muerte

                                           Niveles de Repercusión

No- repercusión

Repercusión leve

Repercusión moderada

Repercusión elevada

Repercusión

 severa

Esperada

-

4

15

1

-

No esperada

-

4

13

9

1

 

Fuente:  IRFA y  Encuesta

 

  En esta tabla se puede evidenciar como en aquellos casos donde la muerte es esperada por la familia, el grado de repercusión de la misma suele ser fundamentalmente moderada o leve. Tal vez por que cuando estas suceden la familia ya ha encontrado otras redes de apoyo psicológico que ponen  en marcha nuevos mecanismos de ajuste ante la situación de perdida.

   Cuando la muerte aparece de forma no esperada, la repercusión suele ser moderada o elevada, generalmente. Esto evidencia nuestra pobre respuesta de adaptación y asimilación ante un fenómeno para el cual nunca estamos realmente preparados: la muerte. (ver gráfico 3)

   En la misma forma en que un terremoto viene precedido de múltiples temblores que pasan desapercibidos y es seguido en igual forma de una oleada decreciente de movimientos sísmicos, la noticia de la muerte genera problemas que afectan a la familia como unidad sintética a corto y a largo plazo y que obligan al organismo familiar a adaptarse a una nueva circunstancia, encontrando formas y recursos para mantener el equilibrio.

  La muerte como evento lejano, impensado, se hace presente súbitamente e invade a la familia.

  Cada uno de sus miembros utiliza sus mejores recursos para enfrentar tan demoledora realidad: la evade, la niega, la intelectualiza, la acepta forzadamente con rabia, con tristeza, con sensación de injusticia.....(1) 

 

 La muerte que ocurre en el pico de la vida, en la franja que va de los 30 a los 55 años, es a nivel familiar, quizás la más generadora de desequilibrios. En ese momento la familia queda con un vacío compuesto por tareas vitales que asumían el padre o la madre, muy difíciles de remplazar.

  La muerte de un joven representa un absurdo que además de cortar una vida llena de proyectos y de futuro, genera culpa de los padres por los roces vividos a raíz de la adolescencia.

  La muerte de un niño es vista por la mayoría de la gente, como la tragedia mayor.(1)    

  La tabla  3 demuestra que en los menores de 15 años  la repercusión de la muerte suele ser elevada, observandose solamente dos casos de repercusión severa y moderada. En los individuos entre 16 y 30 años la repercusión fue también elevada, fundamentalmente. En los casos estudiados, de 31 a 45 años, la repercusión resultó ser ampliamente moderada. De modo similar se comportó la relación entre 46 y 60 años de edad. En los mayores de 61 años la repercusión fue de moderada a leve. (ver gráfico 4)  

 

 

Tabla No 3 “Relación entre edad del fallecido y la repercusión familiar”

 

 

 Edad

Repercusión

No repercusión

Leve

Moderada

Elevada

Severa

-15 años

-

-

1

5

1

  16-30

-

-

1

3

-

  31-45

-

-

10

1

-

  46-60

-

3

5

-

-

  61 y más

-

5

11

1

-

 

Fuente: IRFA y  Encuesta

 

 

Tabla No 4 “Relación entre tipos de muerte y estilos de afrontamiento” 

 

 

Estilos de afrontamiento

                                       Tipos de Muerte

                Esperada

               No esperada

Asimilación y  Aceptación

19

5

No- asimilación ni aceptación

1

22

 

Fuente: Encuesta

 

  En la tabla 4 se realizó un estudio comparativo entre los tipos de muerte y los estilos de afrontamiento más utilizados por la familia. En los casos de muertes esperadas los estilos de afrontamientos indicaron una tendencia a la asimilación y la aceptación de la muerte. En aquellas familias donde la muerte no era esperada, la respuesta fue de no- asimilación y aceptación de la misma.(ver gráfico 5)

  Cada familia reacciona ante la muerte de forma única, y particular e inciden en su respuesta factores que muchas veces son totalmente independientes de la condición física del enfermo como son:

-La estructura del sistema familiar.

-La percepción  familiar del curso de una enfermedad  o de la muerte.

  En dependencia de cómo se manifiesten estos factores, es decir la comunicación familiar,  su flexibilidad o rigidez internas, y el rol que el familiar ocupa en la familia, se hallaran, entonces mejores estilos de afrontamiento para la muerte.(4)

    

Tabla No 5 “Relación entre edad del fallecido y estilos de afrontamiento”

 

 

 

   Edad

                             Estilos de afrontamiento

Asimilación

No  asimilación

    -15 años

-

7

     16-30

-

4

     31-45

2

9

     46-60

5

3

     61  y  más

17

-

 

Fuente: Encuesta

 

   La tabla 5  explora la relación entre la edad del fallecido y los estilos de afrontamientos utilizados por la familia. 

 En este estudio se demostró como varia el grado de asimilación de la muerte según la etapa de la vida en que esta ocurre.(ver gráfico 6)

  Es de suponer que en las primeras décadas de la vida la muerte tenga un impacto mayor y sea aun más difícil su asimilación por la familia, mientras que en etapas posteriores de la vida, la muerte parece tener un mejor grado de asimilación y aceptación por sus miembros, sin embargo la mayor parte de las personas viven hoy hasta la séptima u octava década. Aceptar la muerte entonces equivale a una tarea para el anciano. La muerte en la vejez es vista como un fin natural.(1)  

 

   En la tabla 6, por su parte,  se exploró la relación entre los estilos de afrontamientos empleados por la familia y los niveles de repercusión de la misma. En los casos de no- repercusión la asimilación resulto ser negativa en su totalidad. En aquellas familias donde la repercusión fue de leve a moderada,  hubo un predominio de la asimilación del fenómeno por sus miembros. En los casos donde  la repercusión fue elevada se observo también un grado marcado de no- asimilación manifiesto. Cuando la repercusión fue severa, el estilo de afrontamiento  asumido resultó ser de no- asimilación.(ver gráfico 7)  

 

 

 

Tabla No 6 “Relación entre niveles de repercusión y estilos de afrontamiento”

 

 

 

Nivel de repercusión

Estilos de afrontamiento

Asimilación

No-  asimilación

No -repercusión

-

7

Repercusión leve

6

2

Repercusión moderada

17

11

Repercusión elevada

1

9

Repercusión severa

-

1

Fuente: IRFA  y  Encuesta

 

 

 


CONCLUSIONES:

 

1.         Se determinó un predominio de la  repercusión familiar de leve a moderada  con afectación en todas las áreas estudiadas y con un sentido predominantemente negativo.

2.         Se observó que hay una repercusión leve y moderada en los  casos de muertes esperadas y una repercusión de moderada a elevada en los casos de muerte no esperada.

3.         La repercusión leve y moderada va a aumentando según la edad del fallecido , mientras que la elevada va en aumenta a medida que disminuye esta variable.

4.         En el caso de las muertes esperadas, hay una mejor asimilación de estas por la familia, que en los casos de muertes no esperadas,  donde no son asimiladas prácticamente en su totalidad por los familiares.

5.         Se determinó que la familia tiene una mejor asimilación y aceptación de la muerte cuando esta ocurre en etapas  más avanzadas de la vida que cuando esta aparece en las edades tempranas  donde la muerte es  inaceptada o no asimilada en gran parte de las veces.

6.         Que hay una mejor asimilación del fenómeno de la muerte que tiene una repercusión moderada, que en aquellos casos donde esta suele ser es elevada, donde no hay asimilación de la misma por parte de los miembros de la familia.  

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA:

 

1-    Jaramillo, Isa. El duelo anticipatorio: Aspectos clínicos e       intervención. Revista Colombiana de Psiquiatría. 1997;15(4)

1-    Louro, Y. Familia, salud y enfermedad: Un enfoque psicológico. Tesis para optar por la especialidad de Psicología de la salud. La Habana. Cuba. 1997

2-    Cumsille, P. Problemas y desafíos  en la evaluación  psicológica de dimensiones familiares. Psykhe.1996;5(1):283-290

3-    Herrera, P. Familia funcional y disfuncional, un indicador de salud. Revista cubana de Medicina General Integral. La Habana. Cuba. 1997;13(6)

4-    Grollman, E. Vivir cuando un ser querido ha muerto. Ediciones 29. Barcelona. España.1996

5-    Archen, D. La aflicción tiene muchas caras. Revista Nursing.1986;7(1):14-16

6-    Martinez, H. Manual de procedimientos bioestadísticos. Editorial Ciencias Sociales. La Habana. Cuba.

7-    Diaz, J. Acontecimientos que producen tensión, apoyo social y afectación a la salud en muestra población. Revista Cubana de Medicina General Integral. La Habana. Cuba. 1990; 6(3):373-370

8-    Gonzalez, I. Repercusión familiar de las crisis normativas y paranormativas. Tesis para optar por la especialidad de Psicología de la salud. La Habana. Cuba. 1997     

 

 

 

 

 

 

Tabla  No.1 “Relación entre niveles de repercusión, áreas y sentido”

 

Nivel de Repercusión

Áreas

Sentido  Repercusión

Socioecon.

Sociopsic.

F. familiar

E. de Salud

Favorable

Desfavorab.

No Repercusión

5

1

-

9

-

-

Repercusión leve

11

8

14

13

7

1

Repercusión Moderada

14

24

19

14

16

12

Repercusión Elevada.

13

9

13

5

1

9

Repercusión Severa

4

5

1

6

-

1

 

 

Tipos de Muerte

                                           Niveles de Repercusión

No- repercusión

Repercusión leve

Repercusión moderada

Repercusión elevada

Repercusión

 severa

Esperada

-

4

15

1

-

No esperada

-

4

13

9

1

 

 

 

 Edad

Repercusión

No repercusión

Leve

Moderada

Elevada

Severa

-15 años

-

-

1

5

1

  16-30

-

-

1

3

-

  31-45

-

-

10

1

-

  46-60

-

3

5

-

-

  61 y más

-

5

11

1

-

 

Fuente: IRFA y  Encuesta

 

 

Tabla No 4 “Relación entre tipos de muerte y estilos de afrontamiento” 

 

 

Estilos de afrontamiento

                                       Tipos de Muerte

                Esperada

               No esperada

Asimilación y  Aceptación

19

5

No- asimilación ni aceptación

1

22

 

 

 

 

 

   Edad

                             Estilos de afrontamiento

Asimilación

No  asimilación

    -15 años

-

7

     16-30

-

4

     31-45

2

9

     46-60

5

3

     61  y  más

17

-

 

Fuente: Encuesta

 

 

Nivel de repercusión

Estilos de afrontamiento

Asimilación

No-  asimilación

No -repercusión

-

7

Repercusión leve

6

2

Repercusión moderada

17

11

Repercusión elevada

1

9

Repercusión severa

-

1

Fuente: IRFA  y  Encuesta