La hipertensión ocular absoluta o relativa que acompaña al glaucoma es el resultado de uno o más de los siguientes factores:

1. Exceso de producción de humor acuoso.

2. Dificultad del paso de éste de la cámara posterior a la anterior.

3. Dificultad en el ángulo iridocorneal por alteraciones en la zona trabecular, en el canal de Schlemm y en las venas acuosas.