Resultados y Discusión

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TABLA # 1

La presente tabla muestra la relación encontrada entre la edad de las pacientes estudiadas y la paridad de las mismas. El grupo etáreo que con mayor frecuencia se encontró fue entre los 16 y 25 años, lo cual coincide con los estudios realizados en este hospital,(16,20,21,22,23).

Al relacionar ambas variables, se resalta que el mayor número de nulíparas se encontraba entre los 16 y 25 años, así como las grandes multíparas superaban en un 100% los 30 años de edad (20,21,22).

Resulta interesante cómo en nuestro país se va observando paulatinamente un decrecimiento de la natalidad muy similar al observado en países desarrollados (9,10,16,20,21).

TABLA # 2

Condiciones locales como generales influyen en el tipo de actividad desarrollado por la bacteria infectante (13,15,18).

Se describe que al progresar el período de gestación los Lactobacilos aumentan hasta 10 veces su concentración relativa y en el resto de la flora manifiesta una tendencia decreciente, pero múltiples trabajos Latinoamericanos refutan esta teoría, pues demuestran fehacientemente un predominio casi absoluto de gérmenes invasores (6,13,15,23).

En la tabla mostrada vemos como 20 pacientes de nuestro universo de estudio presentaron infecciones cervicovaginales en algún momento del embarazo.

Las pruebas conforme a que la anemia aumenta las probabilidades de infección no son concluyentes(19).

Esta tabla también nos muestra las enfermedades propias del embarazo más relevantes entre las que encontramos la RPM encabezando el grupo , lo que concuerda con la literatura revisada (5,6,8,15,18).

Siguiendo en orden encontramos a las gestantes con embarazos postérmino . En orden de frecuencia le siguen las APP (15 pacientes). EVHE, Oligohidramnios y gestorragias (1,2,15,18).

Apreciamos que la mayoría de las gestantes presentaban condiciones premórbidas asociadas o propias del embarazo que unidas a la inmunodepresión fisiológica predispusieron a la aparición de la entidad estudiada (18,19). (Anexo #1)

TABLA # 3 

En la tabla que se describe analizamos el tipo de parto que se realizó en relación con el diagnóstico de infección en el puerperio realizado de manera tal que de 2826 partos que se produjeron en el semestre estudiado, se diagnosticaron 106 infecciones en el puerperio (Ver anexos #3 y #6), lo cual coincide con la bibliografía actual revisada, (18,19).

Es de considerar que el alto número de partos normales encontrados no se debe a que en estos sean los que más propician la aparición de esta entidad, sino que el mayor número de partos que se producen en este hospital son precisamente estos, reconociendo que la operación cesárea si constituye un factor que predispone a la infección (5,7,16,17).

Al describir el diagnóstico de infección en el puerperio realizado, encontramos que en 44 pacientes se presentó endometritis post parto, y en número de 16, 15 y 10 se distribuyeron la infección de la herida quirúrgica, infección de la rafia y endometritis post cesárea respectivamente, lo cual coincide con lo descrito en el Williams de Obstetricia (19).

Si se combinan ambas variables se encuentra que el mayor número de endometritis post parto fue aportado por los partos normales , sin embargo, es interesante el hecho de obtener 5 casos de endometritis luego de partos instrumentados que representaron el 65,5% dentro del universo de esta variedad de partos lo que nos reafirma lo plasmado en múltiples escritos(4,5,8,15,18). El tiempo transcurrido entre la rotura de las membranas ovulares y la puesta en marcha del parto en relación con el tipo de infección en el puerperio fue objeto también de estudio, donde hubo un tiempo de rotura de las bolsas superior a las 12 horas.

No es casualidad que predominen en este trabajo las infecciones en el puerperio menos graves, ya que en el Williams de Obstetricia se refleja que las infecciones graves son cada vez más infrecuentes, pero que las medianas representan hasta un 5 % y a pesar de no constituir hoy en día lo que era sí se mantiene siendo un importante problema de salud en la actualidad (9,19).

TABLA #4

El tiempo que transcurre entre la producción del parto y la aparición de los síntomas delatores de infección se describe en esta tabla en relación con el tipo de parto ya descrito en la tabla anterior, así se recogió que en 68 de las pacientes encuestadas los síntomas aparecieron entre las 24 – 72 horas después del parto para un 60,38%, estando en correspondencia con las endometritis post parto o post cesárea, sin embargo cuando los síntomas aparecieron entre el 4to y 6to días, estuvieron en relación con infecciones de la herida quirúrgica o de la rafia, las 4 pacientes que presentaron síntomas después de los 10 días tuvieron diagnósticos de infecciones asociadas con el puerperio como: Infección urinaria, infección respiratoria y flebitis, correspondiendo con lo revisado en otras bibliografías actuales. (6,9,16,18,19).

TABLA # 5

La identificación precisa de las bacterias responsables de una infección en el puerperio puede ser muy difícil, sin embargo, sería la manera ideal de lograr un tratamiento más preciso y eficaz (16). Por esta razón los cultivos de vías genitales previos al tratamiento, realizado de forma habitual en mujeres con el diagnóstico de infección en el puerperio no tienen utilidad clínica y en muchos hospitales del mundo no se utilizan y se le da más importancia a los hemocultivos para aislar gérmenes tanto aerobios como anaerobios (18).

En el universo estudiado se realizaron 60 estudios bacterianos, encontrándose que en el 100% de ellos creció un sólo germen, lo cual no coincide con la bibliografía revisada (6,10,18,18).

Se puede observar en la tabla que se describe que el 20,75% de los gérmenes aislados fueron Estafilococos aureus, el 13,21% Escherichia coli mientras que el 9,44% correspondió al Estreptococo B hemolítico y Proteus respectivamente. (Ver anexo #4 y #5).

En los últimos tiempos se han aislado numerosos casos de infecciones puerperales por nuevos gérmenes, él más frecuentemente hallado es el Micoplasma hominis, que se aísla en la vagina de muchas mujeres embarazadas asintomáticas; este germen tiene de grave que, además de infecciones puerperales maternas, puede dar lugar a graves neumonitis en el recién nacido. La Clamidia trachomatis es también frecuentemente aislada(18).

TABLA # 6

En la actual tabla se muestran los antimicrobianos que con mayor frecuencia fueron administrados y las combinaciones más utilizadas. ya que se describe que el 30% de las infecciones en el puerperio son a expensas de gérmenes anaerobios, el 63% combinaciones de aerobios y anaerobios y sólo el 7% de aerobios únicamente

Las combinaciones más frecuentes fueron:

Penicilinas - Metronidazol - Aminoglucósidos

Penicilina – Metronidazol.

Cefalosporinas – Metronidazol- Aminoglucósidos

El medicamento más empleado en el universo de estudio fue el Metronidazol en un 96,23% lo cual coincide con la bibliografía revisada (4,9,10,11,12,14,18).

Se señala en las bibliografías revisadas que las infecciones por anaerobios van en ascenso, predominando las invasiones de Gardnerella y Bacteroides. En ensayos clínicos realizados en Brasil, demostraron que la combinación Cefalosporina– Metronidazol, fue más eficaz que Penicilinas - Metronidazol - Aminoglucósidos.