Introducción

flecha_regreso.gif (624 bytes)

De la diversa literatura revisada, escrita en distintas épocas podemos imaginar cuán angustiosa podría resultar para una familia la idea de la procreación, si llevaba aparejada a ello la funestidad de la muerte.

A través de la historia muchos han enfrascado esfuerzos en conocer la causa de estas muertes y combatirlas, atribuyéndosele a diversas causas y muchas han sido también las vidas cobradas por esta tenebrosa enfermedad que por mucho tiempo constituyó un azote a la humanidad. (1,2,3,4,5,6,7,8,9).

Hipócrates en su tratado sobre mujeres "Nuliebrum Morbis", siglo V a.n.e, lo atribuye a la retención del contenido intestinal y Galeno 200 años después, apoyándolo recomienda purgantes.

No fue hasta mediados del siglo XVIII en que Holmes en América y Semmelweis en Viena, de diversas maneras intentaron disuadir a sus colegas del importante papel del médico en la transmisión de esta entidad(1,2,5,11,12,13,14).

Todos estos esfuerzos y descubrimientos fueron ridiculizados por muchos médicos eminentes de aquella época, y permanecieron sin aprecio hasta las enseñanzas de Lister en 1867 referentes a la asepsia y antisepsia y al desarrollo de la bacteriología por Pasteur, quien en 1879 demostraría el germen predominante de esa época: Estreptococo hemolítico (1,3,16,18).

El advenimiento de los antibióticos y las ya probadas normas de asepsia y antisepsia trajeron un aire de tranquilidad a la escena de la Obstetricia (1,18,19) (Ver anexo #2).

Para concluir recordemos que el término de Infección en el puerperio se usa para describir cualquier infección bacteriana del tracto genital femenino después del parto, que se ve favorecida por alteraciones locales y generales del organismo puerperal; esto puede ocurrir en la herida placentaria del parto normal así como en el lugar de la episiotomía, desgarro o en la herida natural de la cesárea.

La sombría repercusión que esta entidad supone para el futuro de sus víctimas, desde el punto de vista reproductivo, biológico, social y psicológico, ha sido el principal motivo que nos encaminó a la realización de este trabajo.