INTRODUCCIÓN

Qué es la cardiopatía isquémica?

La cardiopatía isquémica es la enfermedad más común, grave, y de mayor riesgo para la vida en términos de mortalidad y morbilidad en gran parte del mundo (1-4). Esta entidad causa más muertes, incapacidades y gastos económicos que muchas otras enfermedades (1-3). Nuestro país no está ajeno a dicha situación y esta patología constituye un serio problema de salud que nos afecta desde el consultorio médico de la familia hasta el cuerpo de guardia de especialidades en sus diversas manifestaciones clínicas.

La isquemia es una situación producida por la deprivación de oxígeno y la eliminación inadecuada de metabolitos, debido a una perfusión insuficiente como consecuencia de un desequilibrio entre el aporte y la demanda de oxígeno. Desde un punto de vista práctico la isquemia del miocardio se debe casi siempre a una disminución del flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias epicárdicas. De igual forma en la mayoría de los casos la reducción del flujo coronario es un efecto secundario de la ateroesclerosis (1,2,5).

La ateroesclerosis es una enfermedad generalizada que se caracteriza por la formación de ateromas en la pared de las arterias de tamaño grande o intermedio(1,4,6) La enfermedad ateroesclerótica se desarrolla de manera intermitente en el tiempo y en el espacio; siendo la aterogénesis un proceso que se extiende típicamente a lo largo de muchos años en el ser humano(3).

La coronariopatía aterosclerosa es una enfermedad de causa multifactorial. En la pared arterial tienen lugar interacciones altamente complejas entre la lesión vascular, la respuesta inflamatoria, la oxidación lipídica, el estrés hemodinámico y la activación fibrinolítica. Todos estos procesos contribuyen al inicio, la progresión y la rotura aguda de la placa ateroesclerótica. Las investigaciones de la última década han puesto de manifiesto que la ateroesclerosis es el resultado de una reacción inflamatoria exagerada a la lesión endotelial y de las células del músculo liso de la pared arterial. La hipótesis lipídica de la ateroesclerosis originalmente descrita por Virchow en 1856, ha sido parcialmente modificada por la hipótesis inflamatoria. (2)

Como habíamos mencionado anteriormente la reducción del flujo sanguíneo coronario es secundaria en la mayoría de los casos a lesiones ateroescleróticas por lo tanto los factores de riesgo para la ateroesclerosis también lo serán para la cardiopatía isquémica (1-5,9).

Factores de riesgo

Se entiende por factores de riesgo a determinados signos biológicos, estilos de vida o hábitos adquiridos cuya presencia aumenta la probabilidad o el riesgo de presentar alguna de las manifestaciones clínicas de una enfermedad específica en los años subsiguientes. (2,7,8)

Su importancia radica en que su identificación permitirá la prevención primaria de la enfermedad si se aplican estrategias para su control (2).

Los factores de riesgo a su vez se clasifican en modificables y no modificables:

Muchos factores son los que se asocian con la enfermedad coronaria. No obstante, además de la edad y el sexo, son el consumo de cigarrillos, la hipertensión y la hipercolesterolemia los 3 principales
(
ver Anexo No 1). (1)

Si importante es llevar a cabo un adecuado plan terapéutico en los pacientes diagnosticados como enfermos con cardiopatía isquémica. Mucho más ventajoso sería evitar que estos individuos se convirtieran en enfermos. La prevención de la cardiopatía isquémica estaría encaminada a la corrección y eliminación de los principales factores de riesgo asociados con el desarrollo de esta entidad.

La reducción de los factores de riesgo es el acercamiento clínico primario para prevenir la morbimortalidad por enfermedad coronaria (3,9,10).

Papel del médico de la familia

En nuestro país gracias a la atención primaria y específicamente a través de la labor del médico de la familia es posible el diagnóstico precoz de una serie de signos biológicos y hábitos adquiridos que son considerados como factores de riesgo coronario, posibilitando así la realización de acciones de promoción y prevención de salud en individuos sanos y de riesgo(7,8).

Todavía persiste la tendencia errónea por algunos autores de profundizar y realizar costosas investigaciones relacionadas con pruebas de laboratorios e imagenológicas entre otras, así como cada día salen al mercado nuevas drogas que engrosan el listado de fármacos disponibles para tratar esta entidad. No obstante consideramos que a pesar de lo beneficioso que pudiera ser esta tendencia más importante sería identificar y trabajar en base a los factores de riesgo modificables o no, ya que solo así podremos mejorar la calidad de vida y crear un mejor pronóstico para los pacientes que pudieran convertirse en futuros cardiópatas. Todo esto lleva implícito la frase Atención Primaria de Salud.

Motivación del trabajo

Por todo lo anteriormente planteado hemos querido hacer un análisis acerca de la frecuencia de los principales factores de riesgo coronario en nuestra comunidad; lo cual nos permitirá desarrollar acciones de salud encaminadas a la prevención en los grupos de riesgo teniendo en cuenta la importancia del rol del especialista en medicinal familiar en esta labor.