Conferencia
" Lo social en la Psiquiatría "
 

 

 

 

 

 

 

 

 

Centro Comunitario de Salud Mental
 

 

Autor: Dr. Ms.C Reynaldo Sit Pacheco
 

 

 

Plaza de la Revolución
 

 

 

 


La forma que tiene una persona de responder a las situaciones morbígenas estará influida por las cualidades culturales y personales que ésta posea en el momento del enfrentamiento a situaciones difíciles. (37)

García Gallo expresa "los fenómenos psíquicos manifiestan determinadas dificultades para su estudio, incluso resultan un poco sutiles, difíciles de precisar de forma simple, lo que puede crear cierta reserva para su abordaje posterior.  En este, orden de cosa debemos recordar lo que hemos dicho en muchas ocasiones, que "donde no esté presente nuestra ideología no queda un vacío porque lo ocupa la del enemigo"'; por lo que hacer caso omiso de los fenómenos psíquicos dada su complejidad y sutileza no es, a todas luces, una buena política. Tampoco la reducción de los fenómenos psíquicos a fenómenos estudiados por otras ciencias, tales como los fenómenos fisiológicos, regidos por las leyes de la biología, o de los fenómenos sociales, regidos por las leyes sociológicas, resulta una solución acertada.  En ambos casos, querámoslo o no, estaremos, regresando a típicas posiciones del materialismo premarxista, en el cual se afirmaba que el cerebro segregaba el pensamiento de forma similar a como el hígado segrega bilis".

La esencia del ser humano es social.  La vida social hace al hombre y éste, a su vez, contribuye al desarrollo de la sociedad.  Por tanto, cuando estudiamos la conducta humana, no podemos perder de vista este hecho.  Un análisis completo de la misma requiere el estudio del hombre en interacción con lo que constituye el contexto social, por el hecho de ser la conducta una resultante de la interacción de circunstancias sociales e individuales.  Para los psicólogos sociales marxistas, la psicología social es el estudio de "la interacción social". (40)

Estas preocupaciones sobre el enfoque social de la Psiquiatría además de no ser nuevo abarca a un sin número de países y de tendencias filosóficas como por ejemplo Estados Unidos.

En medio de la crisis económica. de los años treinta se crean en los EE.UU. los primeros centros de salud mental, los cuales no alcanzan mayor desarrollo hasta después del Acta de Salud Mental de 1963.  Hoy se encuentran estancados o en retroceso al no contar con el mismo apoyo del Gobierno Federal.

Es después de la Segunda Guerra Mundial que este movimiento cobra con fuerza en el mundo occidental y aparece con más frecuencia, como señalamos, el nombre psiquiatría social.  Desde entonces se han empleado múltiples términos para referirse a esta extensión del campo de la acción de la psiquiatría "clásica" o clínica hacia la comunidad, fomentando la vinculación de la investigación, promoción de salud, prevención, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades mentales con el medio social o interactuando con él en estas acciones.  Es así que ahora tenemos términos tales como psiquiatría social, psiquiatría comunitaria, psiquiatría de la comunidad, psiquiatría en la comunidad, psiquiatría preventiva, salud mental, salud mental comunitaria y hasta el antiguo de higiene mental.

No existen definiciones claras y precisas de cada uno de estos términos, no hay uniformidad en el manejo de los mismos.  Muchas veces determinado calificativo se emplea con dos criterios diferentes y calificativos distintos tienen tantos puntos en común que se hace difícil diferenciarlos.  Algunas definiciones son fundamentalmente pragmáticas, otras hacen mayor énfasis en la teoría, ya sea con una proyección principalmente psiquiátrica o con una connotación cada vez más sociológica.

Estas razones nos permiten incluir dentro del campo de proyección social de la psiquiatría tanto a corrientes denominadas en su conjunto "antipsiquiatría" como la psiquiatría forense.  La primera, partiendo de posiciones pragmáticas elabora una teoría sociógena de las enfermedades mentales para terminar negándolas.  La segunda surge con fuerza creciente, tanto por la ampliación en muchos países de la legislación en relación con los enfermos mentales, como por la extensión del campo, de la psiquiatría a las "conductas desviadas" y en otras situaciones sociales que llevan a romper las normas de convivencia, sin ser propiamente consideradas enfermedades. (41)

La OMS, interesada siempre por lograr la mejor comunicación entre los que se dedican a la psiquiatría y a la salud mental y favorecer así la lucha contra las enfermedades mentales, da en 1958 una definición de psiquiatría social presentada en el Séptimo Informe del Comité de Expertos en Salud Mental y que dice:

Entiéndase aquí por psiquiatría social el conjunto de medidas preventivas y curativas que tienen por objeto la adaptación del individuo a una vida satisfactoria y útil en su medio social.  Para alcanzar sus fines la psiquiatría social trata de procurar a los. enfermos mentales y a los que corren peligro de serio, modos de establecer con las sociedad relaciones favorables al mantenimiento o restauración de su capacidad de adaptación social.

Tal como analiza este Comité existen en definición dos supuestos básicos: "la posibilidad de que los enfermos mentales se adapten a un medio social más complejo y la eficacia, desde el punto de vista preventivo y curativo, de facilitarles ocasiones adecuadas para establecer relaciones sociales favorables".

Para Baruk, psiquiatría social no es otra cosa que el estudio de la interrelación individuo-sociedad en el proceso salud-enfermedad mental y la posibilidad de emplear esta interrelación en la terapéutica y rehabilitación psiquiátricas.

Freedman y Kaplan la definen como "una rama de la medicina interesada en las variables ecológica, sociológicas y culturales que generan, intensifican o complican los patrones de conducta adaptativos, así como su tratamiento". (42)

Son múltiples las definiciones de psiquiatría social, comunitaria, etc.  que no seguiremos mencionando porque tienen puntos comunes.

Pienso que tiene plena vigencia lo expresado por el Profesor Hiram Castro:

"La génesis de la psiquiatría social o comunitaria hay que buscarla tanto en la práctica diaria de la psiquiatría, como en su capacidad para abordar y resolver su problema principal: la salud mental del hombre".

Otro aspecto que se debe considerar es el relacionado con la extensión del concepto de enfermedad y su amplitud más allá del individuo.  La enfermedad se da en el individuo en la contradicción de éste con su medio natural y social.  La enfermedad mental se da en individuo con un sistema nervioso desarrollado y capaz de poseer un psiquismo.  En ella adquieren especial énfasis las contradicciones biosociales en la adaptación del hombre a su medio social.  No es posible transportar el concepto de enfermedad a la sociedad y considerar ésta como sana o enferma.

 

La esencia de la psiquiatría comunitaria está dada por el acercamiento de la psiquiatría a su medio social, que en este caso se delimita como "comunidad' o "área de atracción o influencias" de los servicios asistenciales.

No se puede concebir la psiquiatría en la comunidad como algo terminado, ni tampoco independientemente del mundo que la rodea.  Hay que concebirla en movimiento, en continua evolución hacia formas superiores de organización y de satisfacción de sus objetivos: hay que verla en íntima relación con su medio, influenciando y siendo influenciada por el desarrollo de la medicina, de la salud pública, de la Revolución Científico-Técnica y de las condiciones de la sociedad a que pertenece. (41)

Las investigaciones en el amplio y no muy bien delimitado campo de la relación entre los factores sociales y la salud, han adquirido un gran desarrollo en todo el mundo a partir de la década del 60. (43)(44). Algunos datos pueden servir de evidencia de este notorio desarrollo: la sesión de sociología médica se ha convertido rápidamente en una de las más fuertes dentro de la American Sociological Association, a partir precisamente de los años sesenta.  Una reciente revisión bibliográfica realizada por la Organización Panamericana de la Salud en el campo de las ciencias sociales aplicadas a la salud en el área latinoamericana y que abarca las publicaciones aparecidas en los años comprendidos entre 1959 y 1979, (45) arroja la cantidad de casi mil cuatrocientos trabajos entre artículos, libros, folletos e informes de investigaciones, a pesar de que los autores de dicha revisión la consideran incompleta.

Estos dos ejemplos bastan para ver el grado de amplitud que han adquirido los trabajos de esta área.

El problema teórico central en esta temática es, sin lugar a duda, el de la determinación social de 1a salud, y no en vano constituye el eje de múltiples discusiones y controversias. (46)

Lo que si no hay un consenso hasta dónde y cuándo los factores o fenómenos sociales influyen o determinan en la salud del hombre llevando a los estudiosos del tema a una disyuntiva, existe una dicotomía entre el factor "social" y el factor "salud - enfermedad'.  En este caso particular, cuando se parte del supuesto de la existencia independiente de dos órdenes de cosas, la "esfera de la salud" y "lo social" y los "factores sociales"', se cae con facilidad y de forma  inconsciente en un modelo mecanicista de la relación entre esos dos órdenes de cosas de que se parte, dentro del cual los "factores sociales" toman el lugar de los microbios en la determinación de la salud, según acertada observación de J. Cassel. (47)

Esto no contradice en ningún momento la existencia objetiva de niveles del movimiento de la materia.  Lo biológico y lo social constituyen dos niveles diferentes de organización de la misma.  Otra cosa es el hecho de que en la enfermedad humana lo biológico y lo social no interactúan como entes paralelos externos unos a otros.  La existencia objetiva de distintos niveles no significa que en el objeto concreto la relación de sus aspectos pertenecientes a los diversos niveles tenga que ser necesariamente la relación entre entes independientes v recíprocamente externos.  En el caso particular del ser humano, en cada uno de los individuos coexisten en una compleja concatenación interna elementos clasificables en todos los niveles.  El ser humano es un ser social y es un sistema físico y se rige también por las leyes que gobiernan a los cuerpos dotados de masa inercial, etc.,, etc.  Precisamente por esta razón la medicina constituye una ciencia aplicada que utiliza los conocimientos de las demás ciencias, desde la mecánica hasta la sociología, pasando por la química y la biología. (39)