" ENDOSCOPIA Y REALIDAD    VIRTUAL"

                                 Autora: Dra. Dolores T. Cantera Oceguera

                                 Especialista II Grado en Reumatología.

                                Jefa del Dpto. Artroscopia  Pediátrica del Servicio Nacional

                                 Reumatología.

                                 Profesor Asistente Instituto Superior Ciencias  Médicas.

                                 Habana. Cuba.

                       

                                                                                                                                                                                       

                                                                                                       

El análisis del desarrollo de los medios diagnósticos y terapéuticos en las diferentes especialidades médicas lleva implícito un recorrido histórico que abarca diferentes aspectos importantes a tener en cuenta para considerar su importancia actual.

 

En el caso particular de la "endoscopia" ( endo-interior, copia-mirar) resulta interesante reconocer que existen referencias en la antigua literatura Hebrea de la utilización de espéculos vaginales, así como el descubrimiento de proctoscopios en las ruinas de Pompei.

 

Se desconocen otros reportes en nuestra revisión hasta el inicio del siglo XIX (1806), donde se registran algunos datos de diferentes galenos que comenzaron a demostrar inquietudes por explorar el interior de las diferentes cavidades del organismo, especialmente aquellas que presentaban orificios de entradas naturales al exterior como el aparato genito-urinario y el tubo digestivo, tomando como medios auxiliares candelabros, espejos y cánulas rudimentarias, permitiendo que la luz viajara y demostraron la posibilidad de visualizar y realizar el mayor recorrido posible en el interior de dichas cavidades sin tener que abrir las mismas para llegar a conclusiones diagnósticas de diferentes afecciones.

 

Era inevitable a partir de ese entonces, que la tecnología y las diferentes solicitudes de mejorar esa tarea, dieran paso a numerosas generaciones de "endoscopios" (herramienta portadora de un lente que permite el paso de la luz), que en distintas etapas y países fueron cada vez más completos y complejos, brindando mejores posibilidades para la visualización de las estructuras y manipulación de los componentes, de forma tal que médicos y pacientes resultaron favorecidos principalmente en el campo diagnóstico.

 

Se añadió entonces la posibilidad de dejar testimonio de lo que el ojo del operador observaba con la llegada de la cámara fotográfica ajustada al lente del endoscopio y se continuó con el diseño cada vez más complejo de diferentes instrumentales quirúrgicos, lentes, fuentes de luz, vainas rígidas y flexibles, cables de fibra óptica, etc., que permitieron al examinador desarrollar diferentes acciones sobre la lesión, donde inicialmente fue la toma de biopsia dirigida y posteriormente el ingreso de diferentes técnicas quirúrgicas que hasta el día de hoy han quedado establecidas universalmente.

 

Lo más reciente ha resultado la cámara de televisión (endocámara) y los sistemas de videos acoplados a monitores dentro y fuera del quirófano que le presentan al cirujano y al espectador la fidelidad de cada uno de sus movimientos en vivo, así como el de los procederes intracavitarios. Surge paralelo a ésto la creación de microscopios, que ajustados al endoscopio brindan detalles exhaustivos de los tejidos en cuanto a la presencia de infiltrados celulares y trastornos vasculares que permiten describirse con mejor representación que la observación macroscópica.

 

Desde los finales del sigo XX quedó incorporada la posibilidad de acceder a cualquier cavidad  del  hombre: abdomen, articulaciones, cráneo, tórax, corazón, fetos, etc., con un nivel elevado de soluciones a problemas que antes necesitaban fueran abordados a cielo abierto y se perfeccionó la de los orificios naturales que dieron origen al método.

 

El endoscopista en su formación, desarrolla un conjunto de reflejos que necesitan tiempo para su integración y dominio. Desde el principio se traslada a una escenario cerrado que no puede abrir, realiza su abordaje a través de pequeñas incisiones u orificios naturales anatómicamente reconocidos como "puertas de entradas" para el telescopio e instrumentales accesorios, dentro de la cavidad debe encontrarse con su objetivo y llevar hasta éste los instrumentales que le permitirán explorar el órgano diana, la lesión y su abordaje, acción que se denomina "triangulación".

 

Hasta aquí, la habilidad desarrollada permite realizar diferentes acciones diagnósticas y/o terapéuticas, con una identificación directa del ojo con el interior de la cavidad a través del telescopio en un plano de visualización directa del problema, utilizando sus manos para accionar los instrumentales accesorios con ó sin ayuda de un personal entrenado. De esta forma se comportó el proceso desde el siglo XIX hasta 1980 etapa en que aparecen los sistemas de imágenes a través de la endocámara.

 

El sistema de televisión acoplado al endoscopio ha permitido realizar la "telepresencia"(se está físicamente delante de la pantalla pero mentalmente dentro de ella), donde el endoscopista traslada el interior de la cavidad a una pantalla y  aparta sus ojos  del  escenario anatómico real, que está cerrado.

 

 Ha cambiado a partir de ese momento los planos de observación directa para una imagen en tres dimensiones, que requiere de su concentración para lograr la activación de sus reflejos oculo-manuales que le permitirán maniobrar con un tercer elemento: "la pantalla", alcanzado una etapa de su habilidad denominada  "triangulación en 3D" (tercera dimensión), de manera que con auxilio del ayudante tendrá que dominar en determinados momentos, más de tres instrumentales que por diferentes puertas de entrada se encuentran en el interior de la cavidad dirigidos todos por él, sin poder apartar su vista de la pantalla para no interrumpir los pasos técnicos del proceder, ni perder de vista los instrumentales  ya introducidos.

 

 El dominio del escenario operatorio en la pantalla es imprescindible, porque define las proporciones de la imagen en cuánto a distancia-tamaño ya que mientras más se acerca a la lesión pierde los puntos de referencias y magnifica el problema (hasta 10 veces) y si no la presenta no puede ni pinzar ni cortar  estructura alguna.

 

Cuando el endoscopista domina hábilmente éste segundo triángulo de reflejos (cavidad-endoscopista-pantalla), se dice que está preparado para enfrentar cualquier imprevisto de la técnica en general porque domina tres conceptos básicos que definen a la Realidad Virtual:

 

 - Inmersión mental: se está dentro de la imagen mediante un proceso de pensamiento con la observación de una imagen  3D en pantalla de trabajo.

 

- Interaccionar: interactuar en tiempo real con la imagen y transformarla como si fuera una materia prima.

 

- Navegar: moverse dentro de la imagen.

 

 Ha logrado llegar  a su objetivo central sin poder separar los pasos entre sí, maniobrando con estilo propio las diferentes acciones, quedando en ese entonces apto para presentar su oferta, con un software incorporado dentro de su cerebro listo para ser ejecutado con una señal inicial (la imagen) que da la clave para realizar el método endoscópico con telepresencia.

 

El entrenamiento actual de un endoscopista necesita cientos de horas de quirófano,  así como la práctica sistemática en cientos de pacientes para dejar establecida la posibilidad madura de la oferta con ó sin técnicas quirúrgicas incorporadas en el programa de formación, lo importante para el interesado es reconocer la necesidad de activar un banco extenso de imágenes en su cerebro, con interpretaciones y soluciones a las mismas, conectadas integralmente a su habilidad manual en el campo del "mínimo acceso".

 

El nacimiento de la Realidad Virtual en las últimas décadas, con su capacidad de transportarnos a espacios simulados y la posibilidad de interactuar con ellos, ha revolucionado las mentes de científicos y estudiosos de las técnicas electrónicas y cibernéticas.

 

Las bases de éste campo fueron establecidas en los años 60 en los trabajos de Morton Heiling e Iván Sutherland (E.U), entre otros, con la búsqueda y el desarrollo de sistemas que permitieran "sumergirse" en pantallas de información en tres dimensiones, los avances fueron escasos y solo al nivel de laboratorio. El impulso lo da la NASA con sus experimentos tratando de controlar procesos remotos en el espacio, que comenzaron a finales de ésa década y con los intentos de simular la realidad en un entorno seguro.

 

Hoy la Realidad Virtual constituye un salto evolutivo con sus posibilidades de inmersión, manipulación y simulación de la información, marcando un punto de inflexión en el campo de la informática, una llave hacia mundos inimaginados, que revoluciona los cánones establecidos al garantizar una integración de la comunicación hombre-máquina en una nueva dimensión.

 

Endoscopia y Realidad Virtual se unen en diferentes puntos, desde la "telepresencia" (inmersión, interacción y navegar), hasta la posibilidad de lograr "quirófanos virtuales" que permitan que el alumno logre su entrenamiento en un ambiente con similares condiciones y posibilidades de herramientas, cavidades anatómicas y pasos técnicos del proceder antes de realizarlo en pacientes reales.

 

Si se piensa en la endoscopia como método que utiliza tecnología de avanzada y se lograra un quirófano virtual, el alumno se entrenaría con más precisión, desarrollaría reflejos seguros, activaría su banco mental de imágenes propias del escenario de trabajo,  evaluaría su temor a provocar daños y de paso ganaría confianza en él mismo, en la medida en que  reconsidera a las técnicas convencionales y a sus códigos establecidos para el dominio de un mismo problema.

 

Esto permitiría además, que el profesor pueda decidir el momento en que el alumno pueda continuar su entrenamiento con menos riesgos de provocar daño en pacientes reales y principalmente se presentaría a la endoscopia diagnóstica y quirúrgica con el rigor técnico y ético  que la época en que vivimos exige, para ser ofertada especialmente por las nuevas generaciones.

 

 En éste siglo XXI, las técnicas endoscópicas han pasado a un primer plano de oferta en la actualidad mundial, se realizan generalmente ambulatorias con elogiables ventajas reconocidas por pacientes, médicos e instituciones como son: mínimo acceso a la cavidad,  observación y abordaje directo de la lesión, rápida incorporación a las actividades cotidianas por su rápida rehabilitación, corta estadía hospitalaria y  escaso índice de complicaciones.

La práctica de éstos procederes actualizados requiere de  inversiones costosas para garantizar su oferta, condición ésta que exige de un personal entrenado con rigor, academia, vocación y aptitudes ante la tecnología,  presentándose ante la demanda, como apto para preservar el prestigio y preferencia que éstas técnicas han alcanzado universalmente.