Educación de la Sexualidad en Cuba: Nuevos Retos.

 

Lic. Mariela Castro Espín

Directora

Centro Nacional de Educación Sexual

 

Los cambios socio - económicos producidos por la Revolución cubana en 1959, fueron condiciones esenciales para centrar la mirada en las realidades que afectaban la salud de la población y en las complejas problemáticas de la salud sexual que tenían una incidencia notable sobre el estado de bienestar de los diferentes sectores de la sociedad, dentro de los cuales, las mujeres eran las más afectadas.

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) ha sido y es la organización de masas que ha impulsado y lidereado la educación de la sexualidad en nuestro país, abarcando no sólo la problemática femenina, sino también la de toda la población.

Su convocatoria para abordar la sexualidad desde la integración multidisciplinaria y el trabajo intersectorial, que responsabiliza a toda la sociedad y sus instituciones con esta tarea, condujeron a la creación, en 1977 del grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual, que devino Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) en 1989.

El CENESEX coordina y dirige el Programa Nacional de Educación Sexual, en estrecho vínculo con el Ministerio de Salud, Ministerio de Educación y la Federación de Mujeres Cubanas. Sus funciones principales, como Centro coordinador están dirigidas a la docencia, investigación, orientación y terapia sexual, aunque también desarrolla importantes tareas en el área del trabajo comunitario y de la comunicación social.

El fundamento teórico metodológico del trabajo del CENESEX tiene un carácter socio – cultural y humanista. Promueve la educación de la sexualidad con un enfoque integrador, que contribuya a los procesos de crecer y aprender, a la producción de nuevos significados que promuevan la ruptura de viejas normas y estereotipos sexistas, a visibilizar y superar contradicciones y posiciones reduccionistas de la sexualidad que inferiorizan, ignoran y excluyen lo diferente.

Desde nuestra experiencia, tenemos la convicción que la educación de la sexualidad debe formar parte de las acciones de los programas y proyectos que sustenten el desarrollo humano. La estrategia cubana de desarrollo, que sitúa a los seres humanos sin ningún tipo de discriminación en el centro de sus objetivos y que impulsa las políticas sociales y económicas como elementos inseparables del mismo proceso, ha sido la visión que fundamenta al Programa Nacional de Educación Sexual, que al mismo tiempo, desde su especificidad, le aporta nuevos elementos y la enriquece en su implementación.

 

 

 

Propuesta de un sistema de educación postgraduada en sexualidad.
J. Iliana Artiles de León

 

La educación de la Sexualidad es una responsabilidad de todos, este ha sido, desde el comienzo del Programa Cubano de Educación Sexual un principio básico.

 

Es así, que como línea fundamental de trabajo, la capacitación  o formación  de recursos humanos en sexualidad ha sido una necesidad de nuestro Programa.

 

Formar profesionales de distintas disciplinas, que de una u otra manera, por las vías formales, no formales e incidentales de educación, influyan en la salud sexual de la población, para ejercer acciones educativas de educación  de la sexualidad, objetivo clave de nuestra estrategia.

 

Contamos en la actualidad con una experiencia en la educación postgraduada, de 15 años, y hemos  conformado un sistema de estudios partiendo de los cursos básicos o propedéuticos con el objetivo de actualizar y profundizar en los conocimientos, un grupo de diplomados, para el desarrollo de habilidades profesionales  y dos maestrías con el objetivo de investigar en las problemáticas actuales de la sexualidad.

 

Presentaré la propuesta sobre: el diseño de nuestra política de educación de la sexualidad, en la formación de recursos humanos, los fundamentos científicos de dicha política y la estrategia  de acción, los mecanismos de seguimiento y evaluación, así como los compromisos que se convierten en responsabilidades de practica de las instituciones, con la sociedad.