Más Curiosidades

Entrada Norte

 

Curiosidades del Cementerio Cristóbal Colón.

La muerte siempre ha sido declarada como visita no grata; sin embargo, el hombre se  esfuerza por conmemorar con suntuosidad y vanidad este hecho encontrando en la Necrópolis "Cristóbal Colón" un fiel exponente.

Muchos de sus monumentos están asociados a hechos curiosos, atípicos, llamativos por lo excepcional, dados esencialmente en la vinculación de un sepulcro con una anécdota, una leyenda de amor y/o el personaje en cuestión, surgiendo en los cementerios historias curiosas que pasan a formar parte del acervo cultural popular.

 

“ Libros  de Blancos  y de Pardos  ” - Archivo

Resulta sorprendente conocer que entre los años  1868  y  1924, los Libros  de entierros del  Archivo  de la Necrópolis Cristóbal Colón se encontraban  divididos según  diferencias  raciales. Existiendo  libros de Blancos donde  se  incluía  a los asiáticos  y  otros  donde  se  asentaban  los  Pardos   y  Morenos.

 

" La Milagrosa " José Vicente - Amelia

La Milagrosa

Es una de las historias de amor más bellas y conmovedoras de la necrópolis habanera, que surgió y conllevó involuntariamente a una ceremonia ritual que aún es seguida por miles de devotos.

Esta joven pareja, Amelia Goyri y José Vicente Adot, unidos desde la infancia por lazos de afecto y de parentesco tuvieron la censura de su amor dadas las diferencias sociales.

El joven, perteneciente a la mediana burguesía, y Amelia, emparentada con la familia del Marqués de Balboa. La oposición se hizo mayor cuando José Vicente decide incorporarse a la Guerra de independencia (1895) donde alcanzó el grado de capitán del Ejército Libertador.

Terminada la guerra pide a Amelia en matrimonio y la suerte lo ayudó escogiéndose el 25 de junio de 1900 para celebrar las bodas de las dos hermanas, María Teresa y Amelia. Según nuestros antepasados, dos bodas juntas eran augurio de desgracia. Y así fue. El 3 de mayo de 1901 fallece Amelia como consecuencia de un ataque de eclampsia, a los ocho meses de embarazo. Dos meses más tarde muere su hermana María Teresa.

Fue un duro e insuperable golpe para José Vicente, quien encargó al escultor cubano José Vilalta y Saavedra una estatua de Amelia en la que se reprodujera lo más fielmente posible su rostro y para ello envió una fotografía al artista. La escultura se emplazó en un extremo de la bóveda en 1909.

El extraño proceder de José Vicente con sus visitas diarias al cementerio propició el surgimiento y expansión de una leyenda, atribuyéndole más allá de la muerte poderes milagrosos. Es por eso que Amelia es conocida dentro y fuera de la necrópolis como "La Milagrosa".

Ubicación: Cuartel N.E., Cuadro 28, Campo Común.

 

Catalina Lasa - Juan Pedro Baró

Catalina Lasa

Esta es una de las parejas más célebres y controvertidas de la sociedad habanera en la primera mitad del siglo XX por el amor escandaloso en que se vieron envueltos.

Ella, casada con Pedro Estévez Abreu, hijo de Luis Estévez Romero, primer vicepresidente de la República, y de Marta Abreu, patriota y benefactora, perteneciente a una ilustre familia.

Catalina Lasa conoce a Juan Pedro Baró, hombre de fortuna y nace un romance atrevido e intenso que no ocultaron, Señalado por el escándalo del adulterio escapan a Europa solicitando una dispensa al Papa para anular su matrimonio con Pedro Estévez y bendecir el próximo con Baró. Para suplir la falta de aceptación dentro de la sociedad habanera, el solícito hombre de negocios colma de riquezas a su amada, construyendo una de las mansiones eclécticas más lujosas de La Habana.

También encargó un injerto de las rosas más exquisitas de la época, escogiendo el color amarillo preferido por su esposa. La flor fue bautizada con el nombre de "Catalina Lasa" para honrar su belleza. Aún se discute dónde se logro el tal injerto. Algunas versiones hablan de la florería "El Fénix" propiedad de Juana Martín de Martín; otras, de un hábil experimento de su jardinero.

Quiso el destino que Pedro perdiera a Catalina en diciembre de 1930 en París. Este mandó a construir una obra fúnebre donde guardara eternamente sus restos como su joya más preciada. Capilla de impresionante tamaño donde se reproduce en la cenefa de la portada la rosa "Catalina Lasa", la misma que componían los rayos del sol sobre la bóveda de su amada, al atravesar, cada día, los artísticos vidrios "lalique" que decoraban el ábside.

Catalina Lasa fue trasladada a este monumento el 21 de abril de 1932, sitio donde fue inhumada con todas sus joyas, sepultándola bajo una montaña de hormigón para que ningún profanador de tumbas intentara violar su paz.

Hoy reposan en la capilla Juan Pedro Baró, su madre y Catalina Lasa.

Ubicación: Cuartel N.E., Cuadro 4, Zona de Monumentos de Primera.

 

"La Tumba del amor"  Modesto - Margarita

Modesto y Margarita

Conocida como la tumba del amor es un monumento construido por el propio Modesto Cantó Menjíbar, profesor de oficio. Con sus propias manos esculpió el busto de su amada Margarita Pacheco Alonso, 23 años más joven que él, disfrutando a plenitud de este amor hasta que la muerte le arrebató la vida a Margarita el 28 de diciembre de 1959.

Modesto la sobrevivió veinte años más. En su tumba colocó un autorretrato escultórico para acompañar la imagen de su amada, conjuntamente con diversas inscripciones que reflejan sus más puros sentimientos. Entre ellas se destaca un epitafio que dice:

"Bondadoso caminante:
Abstrae tu mente del ingrato mundo, unos momentos, y dedica un pensamiento de amor y paz a estos dos seres, a quienes el destino tronchó una felicidad terrenal, y cuyos restos mortales reposan para siempre en esta sepultura, cumpliendo un sagrado juramento. Te damos las gracias desde lo eterno. Margarita y Modesto."

Así visitaba diario el sepulcro donde se escuchaban los acordes de un violín interpretando un himno que el propio Modesto compuso para ella ("Sublime sueño"), esperando el momento de unirse a ella para siempre.

Cuentan los presentes en el entierro de Modesto, el 27 de septiembre de 1977 que al abrir la bóveda para depositar el féretro, una luz blanca ascendió al cielo. Eran aquellas dos almas ligadas en una vida eterna.

Lo cierto es que la tumba fue clausurada a solicitud de Modesto según consta en los Libros del Archivo cementerial.

Ubicación: Cuartel S.E., Cuadro 10, Campo Común.

 

"Rinti"  -  "Tumba de la fidelidad",  Bóveda de Jeanette Ryder

Jeannette

Mujer de noble y humanitario carácter que fundó el "Bando de Piedad" y desarrolló una notable labor de caridad.

Cuentan que su perro llamado "Rinti" se echó a los pies de su tumba. Al inicio lo echaron de la necrópolis, pero éste regresaba nuevamente y fue tanta la insistencia del pobre animal en amor a su dueña que los trabajadores del cementerio permitieron su entrada; sólo que el perro se negó a comer alimento alguno y encontró la muerte junto a su dueña.

Tal historia conmovió al "Bando de Piedad", comprando un terreno en 1943 .

También contrataron al escultor cubano Fernando Boada para que, inspirado en esta historia y en el carácter de esta gran mujer le esculpiera un monumento perpetuando su memoria.

La obra posee un carácter excepcional en la necrópolis. Se trata de una escultura yacente de la caritativa dama a cielo abierto, única en el recinto y con un perro a sus pies como símbolo de la fidelidad.

Ubicación: Cuartel S.O., Cuadro 8, Zona de Monumentos de Tercera.

 

Cecilia Valdés

Cecilia Valdés


Personaje de la novela "Cecilia Valdés o la Loma del Ángel", del escritor cubano Cirilo Villaverde, considerado la cumbre literaria del siglo XIX en Cuba.

Según estudiosos e investigadores, Villaverde basó su obra en una joven mulata cuyos encantos despertaba la admiración de cuantos la conocían a tal punto de que la llamaban "virgencita de bronce", aunque su verdadero nombre era Cecilia Valdés. Se supone que esta muchacha tuvo amoríos con un joven blanco de la alta sociedad habanera de la época (primera mitad del siglo XIX).

El final de esta relación fue, al parecer, trágico como corresponde a las historias románticas de moda.

Esta obra fue llevada al teatro musical en la década de 1930 por Gonzalo Roig, conocido compositor cubano.

Pudiera pensarse que Cecilia fue un personaje de ficción, cuestión aún debatida por historiadores. Sin embargo, en la Necrópolis "Cristóbal Colón" aparece una tumba con su nombre inscrito sobre la tapa y el año 1893.

En los libros de inhumaciones del Archivo cementerial correspondientes a esa fecha, observamos que el 21 de mayo está asentado el cadáver de una tal Cecilia Valdés, natural de La Habana, de 86 años, hija de la Real Casa de Maternidad, datos que coinciden con el carácter descrito por Villaverde.

Ubicación: Cuartel, N.E., cuadro 6, Campo Común. 
 

La Muerte de Julián del Casal

Julian del Casal

Julián del Casal y de la Lastra es considerado como uno de los precursores del movimiento modernista en literatura. Su carácter fue extremadamente sentimental.

El poeta, según se dice, nunca reía. Tenía una clara propensión a la melancolía y se hizo célebre por sus extravagancias, saliendo de paseo con trajes exóticos (kimonos, hábitos religiosos, etc).

La vida le había regalado amargos sinsabores y fue sorprendido precisamente por la muerte mientras se reía de un chiste de sobremesa en una cena a la que había sido invitado.

A decir verdad, estaba enfermo de tuberculosis y el exceso de risa provocó un acceso de tos que derivó en un ataque de hemoptisis.

El 21 de octubre de 1893, sin cumplir aún los treinta años, fue inhumado en la cripta de la capilla de Doña Agueda Malpica de Rosell.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 5, Zona de Monumentos de Primera.

 

La tumba del dominó

Doble 3

El dominó como juego de mesa, apasiona y domina en muchos hogares cubanos.

Para gran cantidad de personas es una cuestión de honor ganar o perder una partida y es el caso de la señora Juana Martín de Martín, propietaria del jardín "El Fénix", famoso en la Habana, donde Juan Pedro Baró encargara el injerto de la Rosa Catalina Lasa.

Juana se ganó un sitio de honor dentro de las curiosidades de la Necrópolis habanera, pues su lápida está coronada con la ficha del doble tres y la data con la secuencia en que se encontraba el juego en el momento fatal, al no poder colocar la ficha con la que se pegaba, sobreviniéndole un infarto tras otro que le provocara la muerte el 12 de marzo de 1925 y para asombro de todos los reunidos, conservaba aún después de muerta la ficha apretada en su mano.

Sus hijos decidieron dejarle un recuerdo esculpido en mármol blanco de manera simbólica que habla por sí misma.

No se tiene referencia de que en otro lugar del mundo el dominó estuviese unido al culto funerario.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 8 Campo Común.

 

Casimiro. El muerto enterrado de pie

Enterrado de pie


Eugenio Casimiro Rodríguez Carta es el único difunto enterrado de pie en la Necrópolis "Cristóbal Colón", pues fue de aquellos a quien la suerte siempre le sonrió.

Fue condenado a muerte en 1918 por asesinar al alcalde de Cienfuegos, pero le conmutaron la sentencia a cadena perpetua y enviado al Castillo del Príncipe en La Habana.

Allí barriendo el penal conoce a una mujer que visitaba el lugar con la que mantuvo un furtivo romance entre rejas. La misma era María Teresa Zayas, hija de Presidente de la República Alfredo Zayas en el período comprendido de 1921 a 1925.

Ella gestionó su indulto y se efectuó la boda. Casimiro llegó a ocupar altos cargos en la Cámara de Representantes del Partido Conservador, por el gran impulso que le propició su suegro en la carrera política.

A decir verdad, éste hombre se mandó a construir en la capilla familiar un nicho vertical para ser enterrado de pie, según el mismo decía, un hombre como él, que había caído de pie en la tierra debía llegar de pie al infierno, pero además fue tal su ironía que se hizo enterrar con el fusil con que había asesinado al alcalde de Cienfuegos.

Puede decirse que su vida estuvo plagada de circunstancias favorables a pesar de su conducta.

Ubicación: Cuartel N.E. Cuadro 25 Campo Común.

 

Galería de Tobías.

Galería de Tobías



Desde la propia fundación oficial del nuevo cementerio en 1871 comienzan a surgir historias curiosas, es éste un caso como para erizarnos los pelos, cuando sabemos que en la Galería de Tobías, primera obra constructiva destinada al reposo eterno fue sepultado en ella, aún inconclusa los restos de Calixto Aureliano de Loira y Cardoso, joven arquitecto español residente en Cuba, quien fuera premiado por su proyecto para el nuevo cementerio y nombrado director facultativo de dichas obras.

Su arduo quehacer no fue compatible con su estado de salud (asma) que lo llevó a la muerte el 27 de septiembre de 1872  cuando apenas había rebasado el umbral de los 30 años.

Y se nos presenta para mayor asombro el arquitecto español Félix de Azúa para continuar las obras cementeriales cuya suerte no fue mejor que la del primero, falleciendo al año siguiente en 1873, víctima de la fiebre amarilla a los 29 años, siendo sepultado en la misma obra funeraria que Loira.

Ubicación: Cuartel N.E. Cuadro 17 Cruz de 2da Orden.

 

Portada Norte

Tres virtudes



Dice la creencia popular "que nunca pase por debajo de una escalera..." y suponemos que tampoco por debajo de una tumba, pero si atravesó por el arco principal de la Portada Norte de la Necrópolis "Cristóbal Colón", denominada arquitectónicamente como Puerta de Triunfo, único ejemplar en la Isla, su suerte debe haber sufrido algún cambio, pues según se cuenta en la base del conjunto escultórico conocido y descrito como las  Tres Virtudes Teologales así como los relieves de sus tímpanos, obras del escultor cubano José Vilalta y Saavedra, se encuentra en una pequeña urna la cenizas de una persona desconocida.

En caso de ser cierto el hecho  éste sujeto descansaría en la tumba más alta de la necrópolis y pudiera servir de acto simbólico, conmemorativo y especial a un obrero muerto durante la construcción o quizás al propio Calixto de Loira que concibió dicho arco triunfal y no pudo traspasarlo ni siquiera en la muerte.

Por tanto no tema y siga traspasando nuestro Arco de la Paz, (que representa la Fé, la Esperanza y la Caridad donde una inscripción en latín proclama: "JANUA SUM PACIS", Soy la puerta de la paz), con amor, para conocer y admirar el hermoso legado del hombre sobre la muerte en la necrópolis habanera.

Ubicación: Puerta Norte. Necrópolis "Cristóbal Colón".

 

Toques  de  campana

Los toques de campana se utilizaban como forma de  aviso a  los sepultureros, para que supieran a  donde dirigirse  para realizar  el enterramiento. Su significado fue conocido rápidamente por  el  pueblo  que  al  escuchar resonar  las  campanas  en el camposanto expresaban: “Están  tocando  a  muerto”.

Toques de campana

 

Fortalezas medievales

Conde Rivero



La Edad Media no pasó por alto en los proyectos constructivos de algunos arquitectos que diseñaron obras en el camposanto habanero. De ahí que encontramos 2 construcciones destinadas al culto funerario con un marcado carácter o aire militar  con similitud a fortalezas medievales.

Son el caso de la Capilla de Amblada Tiedra ubicada en el Cuartel N.E. Cuadro 1 Zona Monumento de 2da. Pertenece a una aristocrática familia que adquirió la propiedad en 1944 y el proyecto se inspira en un castillo o fortaleza medieval con el escudo nobiliario de la familia. Obra del escultor Raúl Vilaboa.  Se cuenta que la capilla es  una replica a pequeña  escala  de su suntuoso castillo en España.
               
Y la Capilla del Conde de Rivero, diseñada por el arquitecto Felix Cobarrocas que posee un notable conjunto escultórico que corona la fachada, presidido por un caballero cruzado con todo su arnés y capa, escoltado por las Cuatro virtudes Cardinales. En el interior del nicho  aparece una estatua yacente de Nicolás Rivero: Conde de Rivero a escala natural esculpida por Moisés de la Huerta. Es la única escultura yacente de un franciscano miembro de la Orden Terciaria que existía en Cuba. Inaugurado el 10 de julio de 1925.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 8. Monumento de 1ra.

Pirámides


La cultura egipcia también estuvo presente en las construcciones arquitectónicas en su forma más comúnmente conocida: las pirámides. Constituyen una  forma conmemorativa muy recurrente de la antigüedad y resaltan valores morales, representa para los egipcios la creatividad divina.

Existe en la necrópolis 2 monumentos con arquitectura piramidal.

Una de ellas, el panteón del arquitecto Jose F. Matta que es una pirámide geométricamente pura, 60 veces mas pequeña que las egipcias.

Se cuenta que J.F.Matta era director de la escuela de arquitectura, gran admirador de la cultura egipcia y que sus alumnos quisieron homenajearlo póstumamente, erigiéndole un monumento funerario con tales características donde pudieran descansar sus restos.

Matta



Ubicación: Cuartel N.O. Campo 8.Monumento de 1ra.

El otro monumento puede considerarse una pirámide trunca que forma parte del conjunto arquitectónico y escultórico de la familia Falla Bonet.

Falla Bonet

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 8.Monumento de 1ra.

 

Capilla de José Miguel Gómez

José Miguel Gómez



En realidad no se sabe a ciencia cierta la causa de tan atípica construcción de la Capilla de José Miguel Gómez, Presidente de la Republica de 1909 a 1914.

Sin embargo los comentarios han trascendido en el transcurso de los años y aparece de interés como elemento curioso el hecho que el dintel de la puerta se encuentra por debajo del terreno como señalando la soberbia o vanidad del personaje, que siendo acusado de corrupción urdió esta burla irónica, de modo que para entrar a la misma debe hacerse obligatoriamente una reverencia en su memoria.

Cuentan además que su entierro fue el único donde se dispararon balas y no salvas como se acostumbra en las ceremonias militares.

En esta capilla descansan los restos de su esposa la benefactora América Arias y su hijo Miguel Mariano Gómez Arias, primer presidente electo por el voto popular en el año 1933.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 8. Monumento de 1ra.

 

Capilla de Domingo León

Domingo León



Una curiosidad  atípica  de tipo arquitectónico, única  en  todo  el cementerio es  la capilla  circular  de  Domingo León, uno de  los terratenientes  azucareros  cubanos que  realizó  su fortuna en  los  primeros  años de la República.

Su  construcción data de  1942  y posee  motivos  geométricos de estilo Art-decó  siendo  el  mas  llamativo el pebetero mortuorio, situado  en  la parte superior de  la  puerta.

Ubicación:  Cuartel  N.O. Cuadro 9 Zona de  monumentos de Tercera.



Tumba simbólica

Tumba simbólica de Robaina



La tumba de la familia Robaina es algo singular por lo que a su rareza se trata dentro del recinto. Mas bien puede decirse que es una tumba de un fuerte carácter simbólico, llena de diferentes elementos que la componen.

Sus dueños colocaron en ella una tarja de bronce en uno de los costados donde se explica el significado de este extraño conjunto de elementos que posee el panteón.

Ubicación: Cuartel S.O. Cuadro 10.Cruz de 2da Orden.

 

Capilla de Constante Ribalaigua

Constante Ribalaigua

Si de bebida se trata, no hay nada mejor para refrescarse que un sabroso Daiquiri, y en la necrópolis habanera encontramos la capilla de Constante Ribalaigua quien fuera barman del Floridita.

Precisamente su fama se debe a que en la década de los años 1940 por la amistad que lo unía con Ernest Hemingway, este se encargó de propagar en sus obras literarias el delicioso trago que Constante le preparaba, conocido como Daiquiri.

Constante nació en Lloret del Mar, Cataluña y llego a Cuba en busca de fortuna en 1914. Hombre de poco reir pero si tratable, respetuoso, diligente y ahorrativo llego a comprar la taberna que se convertiría en el legendario Floridita. Cuentan que fue un verdadero maestro de cantineros y que llevaba siempre consigo un maletín con los limones del limonar de su casa, esencial en la preparación de este trago.

Hemingway indirectamente le hizo su fortuna con la promoción a su bebida que tanto gustaba.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 5. Monumento 1ra

 

Monumento de los Bomberos

Bomberos

Una de las colecciones  mas ricas en símbolos y alegorías, es el monumento dedicado a perpetuar la memoria de los bomberos caídos, en el incendio ocurrido el 17 de mayo de 1890, en el comercio propiedad del español Isasi.

Construido de 1892 a 1897 por el arquitecto Julio M. Zapata y el escultor Agustín Querol, el cual esculpió el retrato de cada uno de los bomberos muertos en el siniestro que se coloco en la base del monumento. Pero como algo curioso y ocurrente resultó, que carente de la imagen  de uno de ellos,  esculpió la suya propia colocándola en el lugar donde iría el bombero desconocido.

Ubicación: Cuartel N.O. Cuadro 8 Monumento de 1ra.


José Raúl Capablanca

Capablanca

Otro sepulcro singular lo tenemos donde reposan los restos de José Raúl Capablanca, el gran ajedrecista cubano. Una gran pieza de ajedrez —el Rey Blanco— señala la última morada del campeón, obra escultórica del artista Florencio Gelabert, siempre nos recuerda a esta gloria del deporte cubano y universal.

Ubicación: Cuartel N.O., Cuadro 1, Cruz de Segundo Orden.


Capilla Steinhart

Steinhart

Autor: Arq. Honorato Colete (1938)

Capilla de estilo Art Deco, enchapada con materiales contrastantes por su color y textura, como la piedra y el granito negro pulido, enfatizando la verticalidad, a través de aristas que recorren la fachada desde la base hasta la parte superior.

En el frente posee un relieve del artista Juan Jose Sicre. Interiormente, también se utilizaron materiales contrastante, pero solo en color: mármol blanco de Carrara y granito negro pulido.

En la fachada posterior, hay un vitral de grandes proporciones que representa a Santa Teresa.

Ubicación: Cuartel N.E. cuadro 1 Zona de monumentos de segunda


La bordadora

La bordadora

La tumba de la bordadora, hacia el suroeste del camposanto, fue creada con la singular alegoría escultórica de unas manos de bronce, en gesto de ensartar una aguja. Casi a tamaño natural, las manos salen de la losa que cubre el osario donde se hallan los restos mortales de la progenitora del escultor cubano Fernando Boada, quien simbolizó así en la actividad predilecta de la madre, toda la bondad y la tranquilidad que trasmitía la anciana en vida.


Monumento al Hombre Común

Hombre común

Es la última obra construida dentro de la Necrópolis (2008) para dignificar la fosa común y segundo monumento de importancia realizado después del Triunfo de la Revolución. La propuesta articula conceptos filosóficos, religiosos y arquitectónicos, con una dimensión social y humana. El monumento posee una plazoleta, una cruz habitada, un pedestal con una tarja que su base funciona para colocar ofrendas florales, además de contar con un área de meditación o rotonda acoplada con bancos para sentarse a la sombra y en la que se yergue una novísima Ceiba, como símbolo de cubanidad y lo sagrado. Está compuesto por volúmenes puros que se integran al paisaje y entorno patrimonial.

Su autor, el joven escultor Lesmes Larroza quiso rendir digno homenaje a los hombres más sencillos de la sociedad en los cuales radica una valiosa grandeza, en fin a los Héroes de la Cotidianidad, basado en los conceptos martianos del Hombre Común. Actualmente es muy visitado y las personas depositan espontáneamente sus flores, como un antídoto contra el olvido y por la dignidad plena del Hombre.

Ubicación: Cuartel SE, cuadro 7 Cruz de Segunda Orden.

“Taita José” - Hermano José

Hermano José



Enterrada en la necrópolis yace Leocadia Pérez Herrero desde el 3 de junio de 1962, medium cuyo guía espiritual era el Hermano José, que se ganó el prestigio de los creyentes. Muchos de sus seguidores aun acuden a su tumba en pos de peticiones y agradecimientos.

En la casa de Leocadia donde se efectuaban las sesiones espirituales fue colocada una gran pintura del Hermano José, obra de uno de los videntes a quien según se cuenta se le presentó para que lo pintara y así sus devotos observaran a su guía. Se dice que en reiteradas ocasiones se le tomaron fotos a la pintura pero estas nunca salieron, solo se veían manchas en el papel. Leocadia fue enterrada con esta pintura como ella deseaba.

Por su acertada predicción y consejos, fue objeto de una acentuada veneración de sus deudos después de la muerte de Leocadia, cuestión que aun se mantiene viva incluso por deudores radicados en Miami, convirtiéndose la historia de Leocadia y el Hermano José en un mito popular.

Cada 19 de marzo, día de San José acuden a su tumba fieles devotos a demostrarle agradecimiento depositándole flores y realizando un gran toque de violines.

Ubicación: Cuartel S.E. Cuadro 18 Campo Comun.

 

Sociedades Abakuá

Sociedad Abakuá

Y si de sincretismo se trata, nada como un  panteón ñañigo en  un  cementerio cristiano. N’lloró ceremonia  funeraria de los abakuá es tan impresionante como sobrecogedora cuando el silencio  reinante es cortado por  los  tambores  y los cantos que despiden al  hermano en su “viaje  invisible”.

. Sociedad  Secreta Abakuá. Ekereguá Momi
Ubicación:  Cuartel  SE Cuadro 4 Cruz de Segunda Orden

. Sociedad  Secreta Abakuá. Usagare Mutanga  Efo.
Ubicación: Cuartel SO cuadro 12 de  Campo  Común.

 

Rituales.

La muerte como fin de la existencia ha generado diversas aptitudes y comportamiento del hombre dentro de cada cultura o sociedad.

La muerte y el entierro ha devenido históricamente motivo de rituales y ceremonias. El valor ritual incluye además ofrendas florales, expresión de vocación muy afectiva hacia el fallecido.

Observamos en el recinto colombino cómo, ante la puerta de su entrada  comienzan los rituales, apareciendo algunos centavos que se le paga a Oyá (en la Regla de Ocha, dueña de todas las puertas del cementerio), como derecho para tener acceso al mismo. Además vemos diferentes ofrendas en frutas y no faltan aquellos que se persignen al pasar frente a la puerta o antes de entrar.

Dentro de la diversidad de rituales en el recinto habanero encontramos el del Ritual Civil, siendo una de las manifestaciones mas constantes las peregrinaciones, tanto a personalidades cívicas, culturales o de excepcionales meritos en la historia.

Estas comienzan desde algún punto de la ciudad relacionado con la vida del conmemorado y desde allí se parte a pie hasta el cementerio, donde frente al monumento funerario se enarbola la enseña nacional y se interpreta el himno, además de colocarle ofrendas florales y cerrar el ritual con las palabras de un orador que en su discurso hace referencia a la trascendencia de la vida del mismo.

Este tipo de ritual se realizan en el panteón de Máximo Gómez, Mártires del 13 de Marzo, tumba de Fernando Ortiz, Eduardo Chibás y otros

13 de marzo

Así mismo ocurren  rituales civiles en sociedades secretas, de ñañigos o abakuas y en las logias masónicas que tienen sus monumentos funerarios en el recinto.

Logia Masónica



Sociedades Abakuá.  Una de ellas se encuentra en el Cuartel  S.E. Cuadro 4 Cruz de Segunda Orden y la otra en el Cuartel S.O. cuadro 12 de  Campo  Común.

 

Ritual Militar

FAR



Es una de las ceremonias de enterramiento definidas por una institución militar: las F.A.R. y el MININT.

Este ritual comienza desde la funeraria donde el féretro se cubre con la enseña nacional y el atril con las medallas del fallecido. Es acompañado por una guardia de honor. En el momento de la salida del cortejo fúnebre hacia la necrópolis acompaña al mismo 2 pelotones y la Banda de Música del Estado Mayor que interpreta la marcha fúnebre, sucedida por el Himno Invasor.

Una vez en el monumento se retira la bandera del féretro, este se coloca en la bóveda y se efectúa un toque de atención, preámbulo del Himno Nacional  y posteriormente se efectúan 3 descargas de salva. Dado el toque de silencio se inicia la despedida del duelo y se entregan las medallas a los familiares.

Estos rituales militares se realizan en el panteón de los Bomberos, panteón de las F.A.R., Mausoleo de los Veteranos de las Guerras de Independencia.

Ritual Religioso

Capilla Central



Es efectuado en la Iglesia Católica con una misa que expresa la fe en la resurrección, en la vida eterna y en la comunión a partir del concepto canónico de sepultura eclesiástica que comprende el traslado del cadáver a la Capilla Central para estas exequias.

 

Mitos.

Dentro del espacio cementerial vemos como la creencia popular ha configurado sus mitos atribuyéndole propiedades prodigiosas o milagros, es el caso de la leyenda de La Milagrosa y la del Hermano Jose.

La Milagrosa

Monumento de adoración. Es la tumba mas visitada de la necrópolis.

Leyenda que nació de la observación del comportamiento de José Vicente, esposo de Amelia Goyri ante la tumba de su amada, donde seguía un ceremonial que comprendía tocar una argolla de la bóveda para despertarla, sostener un dialogo con ella y colocarle flores.

Una vez emplazada la escultura realizada por Jose Vilalta y Saavedra se enriquece el ritual, pues, se le añadió tocar la imagen al pasar por detrás de ella y luego retirarse sin darle la espalda, en actitud de respeto.

El mito se enriqueció al decirse que fue encontrado al niño que había sido colocado al pie de la madre en sus brazos al ser Amelia exhumada, tal y como lo representa la escultura. Lo cierto es que Amelia no aparece exhumada y nunca fue enterrada con ella criatura alguna, según consta en el Libro de Enterramiento del Archivo de la necrópolis.

Desde entonces los devotos de La Milagrosa hacen sus peticiones para alcanzar no solo fertilidad y salud, sino que ha trascendido a otros anhelos sociales.

 

Otras  curiosidades  dentro del  arte  funerario:

    Avión

     

    • La  tumba del  avión
    • La  tumba del arquero
    • La  tumba del ancla
    • La tumba de  las  barajas
    • La  tumba de  la  lira (Cantor Da Terriña)

    Nota final

    En los 560 mil m2 que tiene de superficie hay una exclusiva variedad de exponentes escultóricos y arquitectónicos erigidos durante más de un siglo, con una asombrosa diversidad de estilos.

    Considerado por su extensión como el mayor del mundo; en el cementerio de Colón encontramos la evocación del esplendor románico-bizantino, la magnificencia de columnas y capiteles del griego; la robusta solidez e intimidad de las pirámides y la beligerancia hermética de los castillos medievales.

    Compiten con el ornamentalismo del gótico la confusión de formas del eclecticismo, la naturalidad del neoclásico y la estilización del modernismo, todo en una abrumadora anarquía donde las fastuosas imágenes labradas en los ricos mármoles de Carrara, le ceden espacio al humilde epitafio manuscrito hecho por algún inconsolable doliente sobre un pedazo de losa cualquiera.

    Algunos investigadores afirman que en este singular museo a cielo abierto se guardan riquezas que rondan los mil millones de dólares en su cotización actual, pero ya sean unas u otras las referencias valorativas, deberán estar muy por encima de la neta apreciación material de sus mármoles, herrerías y cristales policromados.

    El profundo contenido histórico, social y cultural que sus obras encierran, hacen imposible cualquier intento de ponerles precio.

    Declarado Monumento Nacional, en febrero de 1987, con todas las ventajas que tal condición representa en el fomento de los trabajos de preservación y estudio, la Necrópolis Cristóbal Colón se beneficia con una política de permanente investigación de sus valores, que ha dado lugar al descubrimiento de apasionantes eslabones de nuestra historia que se creían perdidos.

    Fuente: Textos confeccionados con datos recogidos personalmente en las oficinas de la Necrópolis Cristóbal Colón, al igual que algunas de las imagenes. Noviembre 2011. (MI).

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