Resumen

 Se siguieron un total de 110 pacientes en la consulta de infertilidad del Hospital Docente "Mártires del 9 de Abril", de Sagua la Grande, durante el periodo de tiempo de un año con el objetivo de valorar la correlación clínico patológica existente en los desordenes ovulatorios de la mujer infértil en nuestro medio y comprobar la eficacia de los estudios que se realizan.

Analizamos he interrelacionamos los resultados de los medios de diagnósticos: Curva de Temperatura Basal(CTB), Citología Vaginal Funcional(CVF) y Biopsia Endometrial Premenstrual(BEP).

Los resultados mas significativos fueron la eficaz correlación Patrón Menstrual-Curva de Temperatura Basal y Biopsia Premenstrual-Curva de Temperatura Basal y el deficiente comportamiento de la Citología Vaginal Funcional. Se conoció que la insuficiencia lútea sin predominio estrogenito es el trastorno ovulatorio más frecuente. Nuestro índice de embarazo logrado después de tratamiento con inductores de la ovulación resalta la interpretación correcta de la interrelación investigada.

  

Introducción

 La reproducción siempre ha sido para el hombre uno de los misterios que ha tratado de explicar, ya sea de una forma u otra, a lo largo de su misma historia y sin dudas ha tenido un papel importante en esto el interés personal y colectivo de la continuación de la especie.

Este misterio ha recibido su explicación primero mágica, así como su posible solución; y posteriormente científica(1,2) y es la parte femenina de la pareja la que ha sido mas estudia, pues es ha ella a la que se le ha achacado  por mucho tiempo la responsabilidad de tener o no descendencia y hoy día continua siendo un problema de salud.

Es así que en los años 1600 eminentes médicos como Falopio, Malpigie y De Graaf; esclarecieron los secretos de la reproducción. Otros brillantes  como Hertwig, Papanicolau, Ascheim y Zendek; más acá Ramón y Cajal, después de 1950 Gemzell, Greenblatt, Mac Cann y Friedman completaron con  sus estudios los conceptos mas actuales sobre la fisiología ovárica y el aspecto hormonal de la reproducción; con la participación sustantiva de la neurosecreción y el control del sistema nervioso superior.

El advenimiento de las complejas técnicas de radioinmunoanálisis y el estudio práctico clínico de la fertilización in Vitro llevan al hombre actual libre y dueño de su destino, a comprender totalmente el fenómeno reproductivo, no obstante ser enorme el terreno aun por investigar.

El adjetivo menstruar lo encontramos ya en el antiguo testamento, bastantes siglos antes que se conociesen la evaluación será con las hormonas.

Modernamente decimos que consiste en al descamación periódica de un endometrio en fase secretoria(3). En realidad, la progesterona no es indispensable en el determinismo hormonal de la regla. Hay menstruación sin cuerpo amarrillo, en la que la hemorragia aparece por el solo efecto de la depravación de estrógenos como ocurre el ciclo anovulatorio, exhibiendo entonces un endometrio proliferativo. Esta demostrado que en periodos menstruales normales sus características, cantidad, duración y ritmo, pueden coexistir con absoluta falla de ovulación. Así mismo la menstruación puede alterarse en su ritmo, duración y cantidad, lo cual puede ocurrir por defecto y exceso.

Se deduce de lo dicho la enorme importancia que tiene una buena anamnesis para construir un melograma. Los trastornos por defecto sugieren un fallo endocrino posiblemente relacionado con escasa secreción de estrógenos. Los trastornos por exceso podrán deberse a un fallo hormonal si se conserva el ciclo, aunque este aceptado, surgiendo entonces una disfunción ovárica(3,4,5).

La infertilidad femenina tiene como una de sus causas principales el factor ovárico y dentro de este, la anovulacion y otras alteraciones del ciclo.

La concepción exige, en la mujer de la pareja una ovulación regular, recogida y transporte del oocito fertilizado al útero, desarrollo endometrial apropiado para la implantación, y la producción a mitad del ciclo del moco cervical receptivo al esperma(6).

Los progresos realizados en las ultimas décadas en los conocimientos acerca del ciclo menstrual y sus desordenes, ha conducido al desarrollo de técnicas investigativas que junto a otras mas clásicas, son ahora una de los mayores avances en la comprensión de la infertilidad. La concepción ocurre tan solo a un 15 a 20% de los ciclos fértiles de la mujer(7).

La investigación del factor ovárico se realiza buscando sobre todo indicadores de ovulación y los métodos con que se cuenta para ello son indirectos y con variable grado de confiabilidad por lo cual se hace necesario emplear mas de uno para mayor seguridad. Existen procedimientos muy especializados para predecir la ovulación e identificar los limites del periodo fértil del ciclo; pero en nuestro medio solamente usamos tres de ellos: la Curva de Temperatura Basal(CTB), la Citología Vaginal Funcional(CVF) y la Biopsia Endometrial(BEP).(8,9,10,11,12,13,14,15,16,17).

Definitivamente, podemos establecer, que la determinación rápida y momentánea del status hormonal en una paciente, puede ser la clave que nos conduzca por el camino hacia la causa de la infertilidad y a su correcto tratamiento.

Así, siendo la indicación mas completa y digna de confianza de ese estado endocrino, la madurez alcanzada por la célula escamosa en el momento de su exfoliación; y a su vez, el estado típico secretor de la mucosa endometrial nos dá una respuesta concisa y fiel de la existencia de un cuerpo luteo y por ende, la afirmación categórica de un ciclo bifásico ovulador, es que juiciosamente realizamos la citología vaginal funcional seriada, y la biopsia endometrial premenstrual. Métodos exploratorios por excelencia en la caracterización, el primero, de la fase estrogénica, y el segundo, de la progestacional.

Si a ello agregamos la curva de temperatura basal; la mas interesante modificación general del organismo de la mujer en respuesta  a las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual; como guía sencilla, cronológica y eficaz para la exploración del momento ovulatorio y de la duración del cuerpo luteo.

Mas un análisis exhaustivo de la anamnesis clínica y tipo menstrual de la mujer infértil, y la correlación clínico-patológica entre estos factores, estaremos orientándonos acertadamente en la interpretación adecuada, en nuestro medio, de los trastornos ovulatorios de la mujer infértil, lo cual constituye la propuesta de nuestro trabajo.

Además de valorar adecuadamente los resultados con el uso de la clasificación  anatomo-patológica de De Brux sobre el endometrio, cosa que en nuestra provincia solo se realiza en nuestro hospital.

  

Objetivos 

  

Material y Método

 Se siguieron un total de 110 pacientes en la consulta de infertilidad del Hospital Docente "Mártires del 9 de Abril", de Sagua la Grande, durante el periodo de un año.

Los datos necesarios al proceso investigativo que obtuvimos de la anamnesis clínica producto de la entrevista a la mujer infértil y plasmados en cada uno de los expedientes clínico se recogió el patrón menstrual regular e irregular.

A todas las pacientes se le indicaron los siguientes estudios investigativos y de diagnostico: Curva de Temperatura Basal, la Citología Vaginal Funcional y la Biopsia Endometrial Premenstrual; según las técnicas y métodos descriptos para cada uno de ellos.

Curva de Temperatura Basal fue tomada sublingual, en horas de la mañana, antes de levantarse, beber, fumar, comer o realizar cualquier otra actividad; se uso siempre el mismo termómetro cada día durante varios ciclos consecutivos y anotando el resultado en una grafica apropiada.

La Citología Vaginal Funcional se realizo durante un ciclo en cinco tomas sucesivas prefijadas a partir del primer día de la regla con el uso del especulo y espátula, previo chequeo bacteriológico cérvico-vaginal y orientaciones de aseo, medicaciones y actividad sexual de la mujer.

La Biopsia Endometrial Premenstrual se indico entre los días 25 y 27 del ciclo y fue practicada y fue practicada mediante toma de muestra con cureta de Pinard bajo anestesia central, ene l Departamento de Legrados de nuestro centro hospitalario. La muestra fue recogida en frascos con formol al 10% y enviada para su procesamiento y estudio para el Departamento de Anatomía Patológica.

Procedimos a un análisis exhaustivo de cada una de las variables clínicas y resultados anatomopatológicos correlacionándolos entre si y expresándolos en tablas y gráficos, y llegamos a conclusiones.

La recogida de datos primarios y procesamiento inicial de los mismos se hizo de forma manual y el resto ayudados por una micro computadora Pentium del laboratorio de la Filia de Ciencias Médicas de Sagua la Grande.

Los datos fueron analizados, procesado e interpretados, teniendo medidas descriptivas para algunos parámetros, según el promedio, moda y desviación estándar por el sistema computacional.....

Usamos adecuadamente la estadística diferencial con la aplicación de la prueba de Chi-cuadrado para buscar el grado de significación en la correlación de las variables estudiadas.

La información fue llevada a tablas y gráficos mediante las técnicas de la estadística descriptiva.

  

Tabla 1. Correlación Curva de Temperatura Basal-Patrón Menstrual. 

CTB

Patrón Menstrual

Total

Regular

Irregular

Bifásica Normal y Desequilibrada

#

%

#

%

#

%

55

87.8

5

62.5

60

84.5

8

12.7

3

37.5

11

15.5

Subtotal

63

71.6

8

40.0

71

65.5

Monofásica alterna

15

60.0

11

91.7

26

70.5

10

40.0

1

8.8

11

29.7

Subtotal

25

28.4

12

60.0

37

34.3

Total

88

81.5

20

18.5

108

100

* Se excluyen do curvas ilegibles (1.8% de total )

** % Calculados respecto subtotal correspondiente x2=7.22    p< 0.01

 La asociación del patrón menstrual como índice clínico fundamental en nuestro estudio y la CTB, que distinguen las características del ciclo menstrual, nos demuestra la estrecha correlación que en la mujer iguala el trazado de la curva, a las fluctuaciones hormonales del ciclo.

En nuestro universo de trabajo el 81.5% de las pacientes son eumenorreicas. Observamos como 55 casos del total de mujeres con reglas regulares son portadoras de una curva bifásica normal, para el 87.3% de todas ellas. A la vez que 71 curvas del total de 108 útiles, nos sugieren ovulación, lo cual representa el 65.7% resultado medio entre la cifra inferior de un 50% informado por Castellano Martínez y otros(18) y la no tan lejos 79.8% de González Gutiérrez y otros(10).

Nos llama la atención que de 12 pacientes con irregularidad menstrual vinculada a la curva no bifásica, 11 de ellas tuvieron curvas monofásicas, para el 91.7%; demostrando como el trastorno de las reglas puede ser índice de un ciclo anovulatorio, cual confirma varios autores(4,11,19).

El interés mutuo medico-paciente en la correcta realización de la CTB en nuestra consulta, esta demostrado por la existencia de solo dos curvas ilegibles o no útiles, lo que representa un 1.8% del total de 110; contra el 8% informado en 1992 por Martínez, Van Hooff y Cel(12).

Gráfico 1: Curva de temperatura Basal.

 Tabla 2. Correlación  Curva de Temperatura Basal- Citología Vaginal Funcional. 

CTB

Citología Vaginal Funcional

Total

Bifásica

Monofásica

Normo-estrogénica

Hipoes- trogénica

Hiperes- trogénica

Subtotal

Hipoes- trogénca

Hiperes- trogénica

Sub- total

Bifásica Norma y Desequi-librada

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

13

95.8

18

85.7

2

100

43

91.5

14

70.0

3

75.0

17

70.8

60

84.5

1

4.2

3

14.3

0

-

4

8.5

6

30.0

1

25.0

7

29.2

11

15.5

Subtotal

24

68.6

21

75.0

2

100

47

72.3

20

62.5

4

30.8

24

53.3

71

64.5

Monofá-sica Alterna

6

66.7

4

57.1

0

-

10

62.5

8

66.7

8

88.9

16

76.2

26

70.3

3

33.3

3

42.9

0

-

6

37.5

4

33.3

1

11.1

5

23.8

11

29.7

Subtotal

9

25.7

7

25.0

0

-

16

24.6

12

37.5

9

69.2

21

46.7

37

33.6

Ilegible

2

5.7

0

-

0

-

2

3.1

0

-

0

-

0

-

2

1.8

Total

35

53.8

28

43.1

2

3.1

64

59.1

32

31.1

13

28.9

45

40.9

110

100

* % Calculados respecto subtotal correspondiente. x2=5.27    p< 0.05

 

Al analizar el grado de coincidencia que para el diagnostico de los desordenes ovulatorios tienen las variables CTB-CVF, observamos que de 65 estudios citológicos bifásicos, 47 para un 72.3% se vinculan también para una curva ovulatoria, destacándose los ciclos normoestrogénicos con el 95.8%.

Las CVF monofásicas simultanean con una curva monofásica en el 76.2% con predominio de los hiperestrogénicos con 8 a 9 para el 88.9%.

Hay autores que plantean un 12% de error en el diagnostico ovulatorio de la CTB(20) y otros(11) alegan bajo índice de positividad a la CVF, estudio este que en la actualidad es desplazado  por otros exámenes más exactos, aunque pensamos no deja de ser necesario en lugares con menos recurso como el nuestro.

 

Tabla 3. Correlación  Curva de Temperatura Basal-Biopsia Endometrial Premenstrual. 

CTB

Biopsia Endometrial Premenstrual

Total

Ovulatoria

Anovulatoria

Secre- tora

Desequilibrada

Subtotal

Prolifera- tiva

Hiperpla- sica

Sub- total

No útil

Bifásica Norma y Desequi-librada

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

#

%

21

84.0

37

84.1

58

84.1

1

100

1

100

2

100

0

-

60

84.5

4

16.0

7

15.9

11

15.9

0

-

0

-

0

-

0

-

11

15.5

Subtotal

25

69.4

44

74.6

69

71.1

1

16.7

1

20.0

2

18.2

0

-

71

64.6

Monofá-sica Alterna

9

81.1

7

46.7

16

61.5

5

100

3

75.0

8

88.9

0

-

24

68.6

2

18.2

8

53.3

10

38.5

0

-

1

25.0

1

11.1

0

-

11

31.4

Subtotal

11

30.6

15

25.4

26

26.8

5

83.3

4

80.0

9

81.8

0

-

35

31.8

Ilegible

0

-

0

-

2

2.1

0

-

0

-

0

-

2

100

4

3.6

Total

36

37.1

59

62.9

97

88.0

6

54.5

5

45.5

11

10.0

2

1.8

110

100

* % Calculados respecto subtotal. x2=13.21    p< 0.01

 La correlación CTB-BEP, recogida mediante legrado con cureta de Pinard, arrojo el siguiente resultado:

De las 97 biopsias ovulatorias, 69 se asocian también a curvas ovulatorias para el 71.1% y contrariamente las biopsias informadas como anovulatorias hacen afinidad a un 81.8% con CTB no bifásica llegando a alcanzar un 88.9% en relación a las monofásicas.

Autores hallan coincidencia(10,11,14,15) del 71.6% entre ambos medios diagnostico o comparten nuestro criterio y lo refuerzan y, que aun la curva térmica es de asombrosa utilidad en nuestros días.

Es preciso señalar que solo tuvimos dos complicaciones posteriores al legrado, lo cual representa un 1.8% del total de la muestra y ningún caso fue interrupción de embarazo. En la literatura revisada no existen porcentajes que nos sirvan de comparación.

Ahora representamos gráficamente para su estudio comparativo los resultados obtenido por Biopsia Endometrial Premenstrual( Grafico 2) y observamos que del total de 110 muestras, 97 que representan el 88% se informan como ovulatorias, por ciento bastante superior al 57% y al 79.8% alcanzado por investigadores cubanos(10,18) con un numero mayor de casos.

Dentro de las ovulatorias la mucosa normal significo con 36 casos el 32.7% superada discretamente por al insuficiencia lútea sin predominio estrogénico con 37 casos para el 33.6%.

El 55.3% de las mucosas ovulatorias fueron desequilibradas, lo cual constituyo el dato más interesante de este análisis.

La mucosa unifásica alcanzo solo el 10% del total general. Botella(3) en su estudio de 3000 casos de infertilidad informo un 26.5% de mucosa anovulatoria y un 10% de secretoras desequilibradas para parámetros diferentes a los nuestros.

Esto puede estar en relación no solo al tipo de universo poblacional, sino también a que en nuestro hospital se utiliza como indicador valorativo las biopsias endometriales; las observaciones hechas por Jean de Brux(16) y que como puede verse en este trabajo tienen un valor diagnostico de gran efectividad.

Grafico 2. Biopsia Endometrial Premenstrual.

Tabla 4. Correlación Patrón Menstrual-Biopsia Endometrial Premenstrual. 

Patrón Menstrual

Biopsia Endometrial Premenstrual

Total

Ovulatoria

Anovulatoria

    Regular

Irregular

#

%

#

%

#

%

83

85.6

6

54.5

89

82.5

14

14.4

5

45.5

19

17.5

Total

97

89.8

11

10.2

108

100

* Se incluyen dos biopsias por no útiles.

** % Calculados respecto subtotal correspondiente. x2=6.55    p< 0.05

 El grado de afinidad clínico-patológica entre el patrón menstrual de la mujer y el resultado de la biopsia endometrial no lo hallamos informado como tal en la literatura revisada, siendo nuestros resultados los siguientes:

Del total de 108 biopsias útiles, se informan ovulatorias 97 y asociadas a regularidad menstrual 83 que conforman el 85.6% de ellas; lo cual nos asegura que una vez más la importancia de una anamnesis correcta para la construcción de un menograma sugerente de la activada cíclica ovulatoria o no en la mujer, y continua ratificando a la biopsia como estudio primordial en la infecundidad femenina(14,15).

 

Tabla 5. Correlación Patrón Menstrual-Citología Vaginal Funcional Seriada. 

Patrón Menstrual

Citología Vaginal Funcional

Total

Bifásica

Monofásica

    Regular

Irregular

#

%

#

%

#

%

56

86.2

34

75.6

90

81.8

9

13.8

11

24.4

20

18.2

Total

65

59.1

45

40.9

110

100

* % Calculados respecto subtotal correspondiente. N.S.

 

Demostramos en esta tabla como de las 65 CVF bifásicas, 56 que significan el  86.2%, se asocian a un patrón menstrual regula; pero que de los 45 monofásicos solamente 11, las cuales son el 24.4%, se asocian a un patrón irregular, cosa contradictoria.

Ahora bien, si observamos detenidamente del total de 110 CVF solo 56 que representan el 51% es decir, la mitad de la muestra; coincidió con pacientes eumenorreicas y, contrariamente una cifra de 11 CVF monofásicas para un 10%, se asocio a irregularidad menstrual, los cual demuestra que existe independencia entre manifestación clínica y la citopatologica de un mismo proceso.

Informes naciones y extranjeros espesan también bajos índices de positividad a expensas de la CVF, reconociéndole múltiples dificultades para su más correcta interpretación(18).

La exquisitez de la forma adecuada para recoger la muestra y la sensibilidad reaccional del epitelio vaginal a los agentes humorales y otros, adaptando diversas arquitecturas dificultamentes comprensibles para el examinador, son elementos destacados por varios autores(7,14,18), que parecen incidir marcadamente en nuestro medio.

 

Tabla 6. Correlación Citología Vaginal Funcional Seriada-Biopsia Endometrial Premenstrual. 

CVF

Ovulatorio

Secretor

Desequilibrado

Subtotal

Bifasico

#

%

#

%

#

%

Normoestrogenico

11

50.0

21

58.3

32

55.2

Hipoestrogenico

10

45.5

14

38.9

24

41.4

Hiperestrogenico

1

4.5

1

2.8

2

3.4

Subtotal

22

61.1

36

59.0

58

59.8

Monofasico

#

%

#

%

#

%

Hipoestrogenico

10

71.4

20

80.0

30

76.9

Hiperestrogenico

4

28.6

5

20.0

9

23.1

Subtotal

14

38.9

25

41.0

39

40.2

Total

36

37.1

61

62.9

97

88.0

  

CVF

Anovulatorio

Proliferativo

Hiperplasico

Subtotal

No Util

Total

Bifasico

#

%

#

%

#

%

#

%

#      %

Normoestrogenico

3

75.0

0

-

3

42.9

0

-

35   53.8  

Hipoestrogenico

1

25.0

3

100

4

57.1

0

-

28   43.1

Hiperestrogenico

0

-

0

-

0

-

0

-

2       3.1

Subtotal

4

66.7

3

60.0

7

63.6

0

-

65   59.1

Monofasico

#

%

#

%

#

%

#

%

#      %

Hipoestrogenico

2

100

0

-

2

50.0

1

50.0

33   73.4

Hiperestrogenico

0

-

2

100

2

50.0

1

50.0

12   26.6

Subtotal

2

33.3

2

40.0

4

36.4

2

100

45   40.9

Total

6

54.5

5

45.5

11

10.0

2

1.8

110 100

 

Dos estudios citopatologicos la Citología Vaginal Funcional Seriada y la Biopsia Endometrial Premenstrual aparecen correlacionados en esta tabla.

De las 97 biopsias ovulatorias, solo 58 que constituyen el 59.8% están vinculadas a CVF bifásicas y nada mas que 11 secretorias normales que son un 50%, se asocian a las normoestrogénicas. Por otra parte de las 11 biopsias anovulatorias, 7 que constituyen el 63.6% de ellas concuerdan con la citología bifásica, siendo este un resultado contradictorio.

Hay autores(6,11), que exponen resultados contrarios a los nuestros; pero otras opiniones avalan elocuentemente nuestro informe.

Geller(9) nos apoya exponiendo que los frotis vaginales no permiten informar sobre la función luteínica más que en cierta medida, en condiciones bien determinadas, porque las características de impregnación lutea se confunden en la practica con signos de insuficiencia estrogénica como sucede en las ovulaciones retardadas.

Todo ello nos refuerza el criterio  que el conocimiento de los desordenes ovulatorios, no puede basarse en un medio exploratorio único y especifico, sino en la utilización simultanea de varios de ellos, lo cual favorece el diagnostico de certeza(8,10,16,19).

 

Tabla 7. Tipo de Infertilidad y Embarazo. 

Embarazo

Total

Posterior a:

Prueba Diagnostica.

Tratamiento del Desorden Ovulatorio.

Tratamiento del Desorden Ovulatorio más otras Causas.

Tratamiento de otras Causas.

#

%

2

14

4

3

8.7

60.9

17.4

13.0

Subtotal

23

28.8

Pacientes aún en Estudio y Tratamiento.

57

71.2

Total

80

100

* Se excluyen 30 pacientes del total.

** % Calculados respecto subtotal correspondiente. N.S. 

Mostramos ahora como de las 80 pacientes que mantuvieron la continuidad en la consulta, se logro embarazo en 23 de ellas, que significan el 28.8%, de estas, 18 representan el 22.5% del total y el 78.3% de las embarazadas, se diagnostico un trastorno ovulatorio como causa única o asociada a otras causas y se les impuso tratamiento especifico en cada caso.

En el trabajo de Veranes Arias y Vanegas Estrada(19), los agentes inductores de la ovulación se responsabilizaron con el 53.3% de los embarazos y en el de Botella(3) con el 45% de ellos.

Si bien los resultados nuestros no son óptimos, pensamos que comparativamente son viables en las condiciones de trabajo, en que nos desarrollamos, porque no contamos con gran potencial de estudios diagnósticos ni con los más actualizados tratamientos para la infecundidad de la pareja, lo cual demuestra que la efectividad de la consulta es adecuada.

Además, hay casos que aunque se ha llegado a diagnosticar la causa de la infertilidad, el tiempo de tratamiento, aun es corto cuando se concluye el corte investigativo.

 

Conclusiones

 La Curva de Temperatura Basal respondió muy significativamente a la descripción anamnesica del patrón menstrual y su asociación fue altamente presuntiva de desorden ovulatorio o no.

 La CTB y la BEP se comportaron como los medios diagnósticos mas efectivos en los trastornos ovulatorios de la mujer infértil en nuestra consulta.

 La Citología Vaginal Funcional es un medio diagnostico deficiente en nuestro hospital, sin correlación con otro estudio. 

La utilización simultanea de varios métodos favorece el diagnostico de certeza. 

Los ciclos bifásicos desequilibrados y específicamente el retardado y/o déficit luteal sin predominio estrogénico, es el desorden ovulatorio mas frecuente con el 33.6% del total de la muestra. 

La interpretación de los resultados de los medios de diagnostico y el tratamiento hormonal impuesto acorde a ellos son satisfactorios, con un índice de embarazo del 28.8%, logrados el 78.3% de ellos después del uso de inductores de la ovulación. 

 

Recomendaciones 

Hacer un interrogatorio exhaustivo sobre el patrón menstrual de la mujer infértil por la importancia clínica y presuntivo-diagnostica que reviste en nuestra consulta. 

Promover un estudio especifico del proceso de recogida de la muestra, análisis e información de la Citología Vaginal Funcional en nuestro hospital, para lograr elevar sus resultados positivos. 

Promover el uso de la clasificación anatomopatológica de la patología de endometrio según De Brux lo cual puede ayudar a disminuir el ahorro de determinaciones hormonales que son caras.

 

Bibliografía

 1)     Mas Días, J. Breve Recuento de la Reproducción Humana. Rev.Cub.Obst.Ginec 1980; 6: 208

2)     Santana Pérez F, Padrón D.R.S. Epidemiología de la Infertilidad. En: Infertilidad Femenina. La Habana: Científico Técnica, 1998; p. 11-17

3)     Botella Llusiá J, Clavero Núñez J.A. Esterilidad e Infertilidad. Tratado de Ginecología. Fisiología Obstétrica. Perinatología. Reproducción. Barcelona: Díaz de Santos, 1993; p. 987-1002

4)     Andino N. Fisiología del Eje Hipótalamo-Hipósifiario-Ovárico. Rev.Cub.Obst.Ginec 1982; 8:3

5)     Bridat Nasser C, Andino Valdéz N. Endocrinología del Ciclo Menstrual. En: Temas de Reproducción Femenina. La Habana: Científico Técnica, 1990; p. 18

6)     Padrón D.R.S. Etiología. En: Resúmenes de la Infertilidad Femenina. La Habana: Científico Técnica, 1998; p. 18-33

7)     I.P.P.F. Infetility. En: Familiy Planing Handboock for Health Professional. I.P.P.F. England: I.P.P.F, 1997; P. 249-272

8)     MINSAP. Estudio y Tratamiento de la Pareja Infértil. En: Grupo Nacional de Obstetricia y Ginecología. Manual de Procedimiento en  Ginecología. La Habana: Ciencias Médicas, 1986;  p. 8.1-8.15

9)     Geller S. La Curva Térmica en Ginecología. Barcelona: Toray-Masson, 1965; p. 3-116

10) González Gutiérrez M.A. Estudio Comparativo para el Diagnóstico Ovulatorio en la Paciente Infértil. Rev.Cub.Obst.Ginec, 1986; 12(4):393-398

11) Mateo de Acosta O, Padrón D.R.S, Mas Díaz J. Manual de Dignóstico y  Tratamiento en Endocrinología y Metabolismo. La Habana: Científico Técnica, 1985; p. 31

12) Mártinez A.R, Van Hooff M.H. The Reability, Acceptablility and Aplications of Basal Body Temperature Record in the Diagnosis and Treatment of Infertility. Emr J, Obstet. Gynecol. Reprod Biel, 1992; 47(2): 121-127

13) Wied G.L, Bibb M. Evaluation of the Endocrinologic Condition of the Patient by Means of Vaginal Citology. In: Compendium on Diagnostic Citology. 3ed. Chicago, 1975

14) Witten B.I. The Endometrial Biopsy as a Guide to the Management of Luteal Phase detec. Fertil Steril, 1985; 44(4): 460-465

15) Belash J. The Endometrial Biopsy as a Guide to the Management of Luteal Phase deficiency. Fertil Steril, 1985; 44(5): 669-701

16) De Brux J. Modificaciones del Endometrio durante el Ciclo. En: Histopatológica Ginecológica. La Habana: Científico Técnica, 1983; p. 174-183

17) Amostegui A. J. Patología Funcional del Endometrio. Trabajo Presentado en el II Curso de Patología en San Sebastián, 1990

18) Zaráte A. Estudio Inicial de la Pareja Esteril. En: Zárate, Mc Gregor C. Manejo de la Pareja Estéril. México, 1990; p. 19-31

19) Hernández de Avila J, Padrón D.R.S, Mas Díaz J, Valdéz F. Seguimiento de Parejas Infértiles Durante Dos Años. Rev. Cub. Endocrinología, 1997; 8(2): 126-133

20) Gómez Alzugaray M, romero Gallardo J. Diagnóstico de la Infertilidad Femenina. En: Temas de Reproducción Femenina. La Habana: Científico Técnica, 1990; p. 114-135