INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS MEDICAS DE LA HABANA.
FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS "JULIO TRIGO LOPEZ".
Enero 2002
Revisión Bibliográfica. Psicología.
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  Resumen:
Introducción
Objetivo
Desarrollo
Conclusiones
Bibliografía
Autores
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El término estrés como adaptación española de la voz inglesa stress se ha hecho muy popular en la segunda mitad del siglo XX, lo que para muchos es un reflejo el carácter activo, a veces acelerado, de la vida contemporánea. Su uso es compartido entre el lenguaje común y el vocabulario científico, siendo empleado amplia e indiscriminadamente en el lenguaje popular para denotar las más variadas manifestaciones psíquicas y en especial como sinónimo de estados afectivos específicos (ansiedad, tensión, emociones).
Se puede apreciar como el estrés puede ser precursor o productor directo de una determinada enfermedad, y como ésta puede en gran medida constituir un evento estresante, en dependencia de determinadas características personales y situacionales.

Introducción

El término estrés como adaptación española de la voz inglesa stress se ha hecho muy popular en la segunda mitad del siglo XX, lo que para muchos es un reflejo el carácter activo, a veces acelerado, de la vida contemporánea. Su uso es compartido entre el lenguaje común y el vocabulario científico, siendo empleado amplia e indiscriminadamente en el lenguaje popular para denotar las más variadas manifestaciones psíquicas y en especial como sinónimo de estados afectivos específicos (ansiedad, tensión, emociones).

En el pensamiento científico, la definición y comprensión del concepto no es tan sencilla; no existe una definición unánimemente aceptada y en muchas investigaciones se utiliza desde diferentes perspectivas. Sin embargo, es innegable la atención que en forma creciente suscita su estudio, como consecuencia del reconocimiento de que constituye un factor importante en la patogenia y evolución de ciertas afecciones que aparecen en los primeros lugares de los cuadros de morbi - mortalidad de muchos países.

Vista anterior.

Objetivo:

General:

Profundizar en el conocimiento del estrés como factor predisponente en el padecimiento de determinadas enfermedades.

Específicos:

1. Definir los conceptos de ulcera péptica y estrés.

2. Explicar los mecanismos por los cuales el estrés produce alteraciones del medio interno en el organismo involucrando lo fisiológico y lo psicológico.

3. Interpretar la relación Estrés – Ulcera péptica

 

Vista anterior.

Desarrollo

ESTRÉS
Hans Selye definió el estrés o síndrome general de adaptación como "una respuesta no específica del organismo ante una demanda que se le hace". Se debe tener en cuenta que el resultado puede ser condiciones desagradables o agradables.

El estrés debe ser visto como un proceso continuo de adaptación activa al ambiente mediante mecanismos psico - neuro - endocrinos. Los cuales son funcionalmente inespecíficos en la liberación de muchas hormonas.

En el sistema psico - neuro - endocrino la corteza cerebral tiene una función integradora al mas alto nivel. La actividad de la corteza cerebral sirve de transductora de estímulos psicosociales al transformar los cambios en neurotransmisores de hormonas y de otros procesos fisiológicos.
Se considera que en el estrés confluyen tres elementos fundamentales: el entorno, las respuestas fisiológicas ante él, y los pensamientos de quien lo sufre.
La actividad social del hombre, según su personalidad y reflejado en los procesos psico - neuro - endocrinos es la principal fuente de estímulos generadores de respuesta de adaptación continua y activa del ser humano.
Nadie escapa a la posibilidad de ser víctima del estrés, pues el mismo no discrimina razas, creencias religiosas, idiomas, nacionalidades, etc.
En la respuesta al estrés influyen varios factores, como la intensidad del estímulo y su duración. La misma puede ser de enfrentamiento o de huída, para lo cual el cuerpo tiene que prepararse. En esa respuesta están involucrados el cerebro, las emociones y el cuerpo.
Fisiología del Estrés
La respuesta fisiológica al estrés da lugar a una serie de ajustes a largo o a corto plazo en los sistemas cardiovascular, inmunitario, neuroendocrino y somatosensorial y en el metabolismo, que permiten que el organismo se adapte a una serie de estímulos tanto físicos como psicológicos. Los procesos fisiológicos que no suponen un beneficio a corto plazo y no son esenciales para la supervivencia se inhiben, como la inflamación y la digestión. Cuando la intensidad o la duración del estímulo excede ciertos límites, se pueden llegar a producir cambios patológicos o exacerbar enfermedades ya existentes como hipertensión, úlceras gástricas y alteraciones neurológicas. La respuesta inmediata al estrés se encuentra mediada por el hipotálamo, el sistema nervioso autónomo y la médula suprarrenal y se caracteriza por aumento de la glicemia, de la frecuencia y la fuerza de contracción cardíacas, aumento del flujo sanguíneo en el músculo esquelético, vasoconstricción esplénica y aumento del número de eritrocitos circulantes, aumento de la capacidad respiratoria y dilatación bronquial. Todos estos
cambios están relacionados con la perfusión sanguínea a los órganos vitales como el corazón y el cerebro, así como al pulmón y músculo esquelético.
La vía final común de la respuesta a una gran variedad de estímulos estresantes es la liberación hipofisaria de ACTH. A nivel hipofisario diversas hormonas hipotalámicas (CRH, ADH, oxitocina) y factores periféricos (catecolaminas, interleuquinas) pueden activar la secreción de ACTH. La naturaleza multimolecular de todos los factores que estimulan la secreción de ACTH nos indica lo sensible y finamente que está regulada la secreción de ACTH en respuesta a una gran variedad de estímulos diferentes. Dependiendo del estrés experimentado, los distintos factores solos o en combinación estimulan la secreción de ACTH.
Aspectos psicológicos del Estrés

Los factores psicológicos pueden contribuir directa o indirectamente a la etiología de diversos trastornos físicos; en otros casos, los síntomas psiquiátricos pueden ser la expresión directa de una lesión que afecta a órganos neurales o endocrinos. También pueden presentarse síntomas psicológicos como reacción ante la enfermedad física. Los síntomas físicos pueden deberse a estrés psicológico.
Los acontecimientos ambientales estresantes y las reacciones psicológicas pueden considerarse desencadenantes de la enfermedad. Las reacciones psicológicas son inespecíficas y se han observado en asociación con una amplia gama de enfermedades, como diabetes mellitus, ulcera péptica, leucemia y esclerosis múltiple. La importancia de los factores psicológicos es relativa y varía ampliamente en diferentes pacientes con el mismo trastorno (p. Ej., asma, en que los factores genéticos, la alergia, enfermedades gastrointestinales y la infección, así como las emociones del paciente, interactúan en grados variables). Es útil considerar un componente biológico necesario, que, al combinarse con reacciones psicológicas y con el estrés social da lugar a un conjunto de circunstancias suficientes para producir enfermedad.
Cada vez más los médicos tratan alteraciones que producen una incapacidad crónica o que pueden recidivar; por ejemplo, infarto de miocardio, hipertensión, enfermedad vascular cerebral, diabetes mellitus, enfermedades malignas, enfermedades gastrointestinales y enfermedad respiratoria crónica. El estrés psicológico y el estrés social se entrelazan con estas alteraciones; no obstante, causa y efecto son asociaciones difíciles de diferenciar. El estrés puede alterar la evolución clínica de estos trastornos, al interactuar con la predisposición hereditaria del paciente, sus rasgos de personalidad y los efectos autonómicos y endocrinos que surgen como respuesta a las vicisitudes de cada sujeto.

Ulcera péptica

Uno de los trastornos que con más frecuencia afecta a la población de finales de siglo es la enfermedad ácido péptica, definida como el conjunto de síntomas y signos debidos a la acción de los jugos digestivos, ácidos en su naturaleza, sobre estructuras que no están preparadas para entrar en contacto con ellos, como es el caso del esófago, o que han perdido la capacidad de protegerse de aquellos, como puede suceder con el estómago o el intestino. Lesiones como la gastritis o la esofagitis hacen parte de los trastornos agrupados bajo tal denominación, pero son las úlceras las más conocidas y sobre las cuales existe un mayor número de creencias erróneas, que muchas veces llevan a no buscar diagnóstico y tratamiento adecuados, debido a la percepción de que se trata de una enfermedad incurable para la cual no existe tratamiento efectivo.
Gran parte de estas concepciones inexactas tenían origen en los preceptos médicos que hasta hace poco eran la base del diagnóstico y manejo de la enfermedad. En los últimos años sin embargo, las nociones sobre la forma como se desarrollan las úlceras y por consiguiente la manera de tratar las mismas, han sufrido cambios importantes que han beneficiado de gran manera a los pacientes que padecen las mencionadas lesiones.

¿Qué es una úlcera?

El término de úlcera se aplica en el caso del tracto digestivo a lesiones tipo erosión que ocurre en el tejido que recubre las vísceras huecas del mismo como el estómago y el intestino delgado. Normalmente, aquellos tejidos están compuestos por células especializadas que pueden resistir la acción de los ácidos del jugo gástrico y revestidos por una capa de moco secretado por otro tipo de células, que evita el contacto directo entre el ácido y la pared de los órganos. La pérdida de esta protección, por medio de diferentes vías, hace que el tejido expuesto al fluido digestivo sufra cambios similares a los que produce una quemadura química.

¿Por qué se produce una úlcera?

Este es quizá el campo en el que han ocurrido la mayor parte de los cambios en cuanto al conocimiento de las úlceras por cuanto hoy en día se acepta que entre 80% y 95% de ellas son debidas a la infección por una bacteria denominada Helicobacter pylori. Se sabe en la actualidad que la bacteria penetra las células que recubren estómago y duodeno y cambia las condiciones del entorno para protegerse a sí misma del ácido gástrico.

El papel que se le atribuía a otros factores como las comidas muy condimentadas, el exceso de estrés y la mala alimentación entre otros, como causantes de la enfermedad ha pasado ahora a ser el de factores que pueden agravar o hacer más evidentes los síntomas de una úlcera ya existente. Entre el pequeño porcentaje de úlceras en las que no participa Helicobacter pylori, se cuentan las denominadas úlceras de estrés, lesiones no asociadas, como pudiera pensarse, a las preocupaciones y tensiones de la vida diaria sino a los cambios en el funcionamiento normal del cuerpo ante situaciones de salud graves, como las que se presentan ante una hospitalización en una sala de cuidados intensivos.

¿Qué tipos de úlcera existen?

La clasificación que con más frecuencia emplean por los médicos para referirse a las úlceras está basada en la localización de las mismas dentro del tracto digestivo De esta manera, las úlceras pueden dividirse en dos grandes grupos: las gástricas y las intestinales. A las primeras puede agregársele subsecuentemente otro vocablo que determine su localización específica dentro del estómago. Por ejemplo, ulcera pilórica, fúndica o antral, son términos que describen la parte del estómago en donde el médico ha detectado la lesión. Entre las úlceras intestinales, las más frecuentes son las duodenales, es decir, aquellas que ocurren en la primera porción del intestino delgado.

Desde hace algunos años diversos clínicos se han ocupado de describir la mayor frecuencia de aparición de la ulcera, en sujetos con características físicas psíquicas determinadas, sujetos especialmente sensibles a los influjos emocionales, en los cuales el estrés psíquico origina una angustia o ansiedad que no saben descargar y finalmente repercute sobre su aparato digestivo.

En 1859 William Brington señalo la frecuente coincidencia de la ulcera con privaciones en la vida fatiga y ansiedad. En 1913 Bergman postulo la teoría neurogenica de las ulceras al observar que estas se presentaban con mayor frecuencia en individuos con un sistema nerviosos desequilibrado, lo cual apoya la idea que día, día fue ganando terreno de que en la patogénesis de las enfermedades digestivas desempeña un importante papel los factores psíquicos.

La evidencia de que existía una interferencia psicógena de los trastornos gastrointestinales, fue confirmada por múltiples estudios que señalaron la estrecha relación entre la afección gastrointestinal y las emociones.

La ulcera ha adquirido una difusión mundial unido a la importancia social que tiene por el comprometimiento de la actividad laborar y su alta incidencia en pacientes jóvenes.

IMPORTANCIA DE LOS FACTORES PSICOSOCIALES EN LA ETIOPATOGENIA DE LA ULCERA.

Tan persuadidos están los clínicos de la relación entre la afección que nos ocupa y los estados emocionales y se consideró que entre ambos fenómenos existe una relación consistente en que los factores Psicológicos y sociales facilitaban su aparición convirtiendo al hombre en retraído y limitado socialmente.

Por algunos autores se considera una enfermedad psiquiatrica, debido al componente emocional en ella.
Según distintos autores hay 3 dimensiones fundamentales relacionadas dan lugar al enfoque psicológico y somático de la úlcera que son Física, Psíquica y Socio epidemiológico.

En la dimensión física se destaca dos factores: secreción gástrica y predisposición constitucional.
La dimensión socio-epidemiológica se considera la úlcera como arquetipo de la enfermedad humana, sobre todo del hombre civilizado.
Su incidencia está asociada a múltiples factores ambientales que tienen como denominador común la tensión emocional: esfuerzo intelectual sostenido, excitaciones fuertes continuadas, agotamiento crónico, sentimiento de responsabilidad extrema, mala situación económica y habitacional, mal ambiente familiar.
Tiene un mayor índice de tensión psíquica, a fan de enriquecimiento rápido y aspiración a cargos económicamente importantes pero que entrañan mayor responsabilidad. Se ha encontrado más fuertemente en áreas urbanas que en áreas rurales y más en individuos con actividades intelectuales, preferentemente ejecutivas, que en sujetos con actividades manuales.
Esta afección es, sin discusión la enfermedad psicosomática “tipo” y una de las primeras que llamó la atención sobre la posibilidad de que existieran patologías predominantemente somáticas donde los factores psico-sociales desempeñan un papel etiopatogénico.
Ejemplo: las observaciones de Wolf sobre Tom-su paciente con fístula gástrica producto de un accidente en la infancia, el cual permitía la fácil valoración de los cambios de la mucosa expuesta en la pared abdominal- establecieron la estrecha relación entre los diferentes estados emocionales y la vascularización, contenido de ácido, pepsina y mucus, así como la fragilidad y motilidad de la mucosa gástrica, apreciando que en los estados de enojo, frustración, tensión mantenida y preocupaciones, la mucosa se hacía congestiva y gruesa, y disminuía la densidad y proporción del mucus protector de la misma, en tanto que aumentaba la proporción de ácido clorhídrico y pepsina de contenido gástrico, dando respuestas contrarias en situaciones de miedo, desaliento y angustia intensa.


CARACTERÍSTICAS PSICOSOCIALES DEL PACIENTE ULCEROSO.

Las descripciones del temperamento y características de la personalidad del paciente ulceroso son innumerables. Los rasgos que conforman este tipo son más homogéneos y regulares que los de otros pacientes psicosomáticos.
Los pacientes ulcerosos se describen como individuos hiperactivos, ambiciosos, autosuficientes, competitivos, eficaces, responsables, ejecutivos, rígidos, aparentemente muy independientes y que trabajan mucho. Otros agregan a este patrón, poca capacidad de control, sumisión, depresión e incapacidad para exteriorizar la agresividad; también otros rasgos como ansiedad, frustración, resentimiento y fatiga como factores agravantes.
Se dice que poseen un patrón de personalidad pasivo-agresiva-.
Las emociones negativas pueden ser tanto el disparador como el resultado de la enfermedad, y se tiene presente en todo momento que el efecto directo de los factores psicológicos se traducen a secreción gástrica y en la actividad vasomotora, y no en la úlcera misma.


RELACIÓN DEL MÉDICO CON EL PACIENTE ULCEROSO.

La gran importancia de los factores psicosociales en esta patología, hace que, clásicamente, hayan sido unos ejemplos de participación mutua, donde el médico integral debe discutir a fondo los problemas existenciales de su enfermo.
La información del diagnóstico de úlcera debe ser siempre manejada con cuidado y se recomienda que se haga en forma de predisposición ulcerosa, manifestando que en el momento del diagnóstico se expresa como una gastritis, cuidando de simultanearla con la comunicación del pronóstico favorable.
El enfermo ulceroso establece lazos afectivos de gran profundidad con su médico, sobre el que desplaza su sentimiento de dependencia siendo esta aprovechada por el facultativo.
En los pacientes con estos trastornos es común observar un estado de ánimo pesimista, irritabilidad e insatisfacción, además son buenos comedores, tomadores y fumadores, por lo cual la enfermedad constituye un obstáculo angustiante ante sus necesidades alimentarias y hábitos tóxicos, siendo el médico un apoyo social para el enfermo.

¿ES EL ESTRÉS causa o efecto DE LA ENFERMEDAD?


Se ha demostrado con los elementos precedentes que el estrés es causa y efecto, al referir los factores estresantes y sus consecuencias se dejo planteado esta afirmación como productor de enfermedad y como consecuencias de ella. Los aspectos psicológicos y fisiológicos explicados en el estrés dejan una adecuada argumentación científica de esta respuesta.

¿ES EL ESTILO DE VIDA UN FACTOR DE RIESGO O PROTECTOR EN EL ESTRÉS?


Para el logro de una calidad de vida con equidad y que se mantenga a través del tiempo, es fundamental utilizar el criterio de sostenibilidad o sustentibilidad, especialmente en la selección de las tecnologías y formas de uso del ambiente.

Hernán Contreras Manfredi


Unos pocos consideran el concepto que envuelve esta frase, como un atentado a los privilegios de los que siempre han disfrutado, pues lo entienden como una donación de los beneficios económicos y del bienestar social que solo ellos "han ganado el derecho a disfrutar", para lograr el incremento de la calidad de la vida de la gran mayoría de la gente
común; lo cual implicaría un cambio de actitud que no están en disposición de promover en sí mismos, ante la creencia de que su propio bienestar disminuiría.

Por último, algunos creen que "Desarrollo Sostenible" y la calidad de vida son frases de moda que utilizan unos vivos y otros románticos, llamados ahora "ecologistas" para enredar la vida.
De igual forma se enredan los conceptos de estilo de vida y modos de vida y sus relaciones con la salud y la enfermedad lo que se trata es de ir haciendo precisiones que ayuden ha continuar avanzado en demostrar como estos conceptos nos aproximan cada vez mas a un análisis integral de la salud y la enfermedad en un nuevo contexto donde el hombre es valorado como persona en una comunidad y en donde es considerada de forma particular la escolaridad, la actividad física y la recreativa, Se consideran los aspectos de la personalidad que determinan la conducta de los hombre y esta relacionado con estas variables.

La personalidad al desarrollarse y adquirir autonomía es la que adecua e individualiza el estilo de vida personal.
Como plantea Leontiev el sentido no se enseña sino se educa lo mismo sucede con la personalidad y el estilo de vida.
Todo lo anterior nos hace reflexionar y expresar que puede ser el estilo de vida un factor protector en determinadas situaciones y un factor de riesgo en otras, todo lo anterior esta muy relacionado con lo referido al tratar el estrés.

¿CÓMO PUEDE LA ENFERMEDAD CONVERTIRSE EN UN FACTOR ESTRESANTE?

Al tratar el tema del estrés se expreso explícitamente como la enfermedad puede ser causa o efecto del estrés, en particular muchas enfermedades se convierten en factor estresante que provoca distrés de diferentes gradaciones y a veces es difícil distinguir donde termina la causa y donde comienza el efecto. Esto hace que se proponga un análisis individualizado para cada situación y un vez mas la profundización a través de una correcta historia psicosocial aportara los elementos necesarios para una buena orientación médica.

¿PODRIA CONSIDERARSE EL ESTRÉS COMO UN FACTOR DE RIESGO A LOS ENFERMOS CRONICOS NO TRASMISIBLES?

La evolución de las enfermedades crónicas no trasmisibles queda impactada de forma especial por los factores estresantes y eso se particulariza en muchas enfermedades de forma preferencial. La persona al saberse enferma adopta una actitud en la que influyen personalidad, escolaridad, nivel socio – económico y otros muchos factores que están determinados por sus relaciones interpersonales y muy especial en su medio familiar y laboral. Lo anterior hacen que entre las medidas terapéuticas de cualquier enfermedad crónica no trasmisibles y entre ellas la ulcera péptica él medico debe considerar la valoración real de los factores estresantes a que esta sometido el paciente, El estrés siempre es un factor riesgo y estos pacientes deben ser considerados con individualidad.

Vista anterior.

Conclusiones.

Se ha podido apreciar como el estrés puede ser precursor o productor directo de una determinada enfermedad, y como ésta puede en gran medida constituir un evento estresante, en dependencia de determinadas características personales y situacionales. Los acontecimientos diarios, según sean percibidos, pueden desencadenar un conjunto de reacciones psico-neuro-endocrinas mediadas por diversas sustancias (ACTH, Cortisol, Adrenalina, Noradrenalina fundamentalmente) y con el concurso de importantes estructuras (Sistema Límbico, Hipotálamo, Hipófisis, Suprarrenales), capaces de alterar el funcionamiento orgánico de forma aguda. Estas respuestas adaptativas a largo plazo pueden generar un grado variable de alteración estructural en las paredes de la mucosa gastrointestinal que hace que se produzca de forma inadecuada el HCl y las enzimas lo que determina la aparición de ulceras gastroduodenales.

Vista anterior.

Referencias Bibliográficas

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Última Actualización: 25 de Febrero del 2001

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