La hidrocefalia es
causada por exceso del LCR en el sistema
ventricular del
encéfalo, por una falta de equilibrio
entre la for-
mación y su absorción,
lo que da lugar a un progresivo aumento
de las cavidades
ventriculares. La hidrocefalia en nuestra pacien-
te se debe a una
malformación de Arnold Chiari, en la cual hay un des-
censo anormal en grado
variable de la porción inferior del cerebelo,
del bulbo y el cuarto
ventrículo hacia el conducto raquídeo a través
del agujero occipital.
La entidad fue descrita por primera vez en 1891
por Chiari y en 1894
Arnold describió un caso asociado a mielomenin-
gocele, pero no es
hasta 1903 en que finalmente Schwalbe y Gredig le
dieron el nombre de
malformación de Arnold Chiari (3,4) .
La hidrocefalia
ocasionada por esta malformación se debe a la im-
pactación de estas estructuras
(cerebelo, tallo y cuarto ventrículo) en
el agujero occipital lo
que da lugar a estenosis del acueducto de Silvio
y existe un bloqueo del
desague de LCR del cuarto ventrículo.
Ha llamado la atención
de muchos autores de que puede existir la
malformación de Arnold
Chiari sin asociación de otras malformaciones,
lo que ha dado lugar a
que múltiples teorías que han tratado de explicar
su aparición sean
desechadas, como la de Penfild y Cobor (1938) que
plantea que esta
malformación se debía a la tracción sobre el tallo cere-
bral en la vida
embrionaria a consecuencia de la fijación de la médula es-
pinal a nivel de un
meningocele. Otras teorías como la de Peach (1965) y
la de Garner(1976),
tratan de explicarla a través de una falta en el desarro-
llo del ángulo
protuberancial a causa de una detención precedente o a tra-
vés de un estado
disráfico(3,4). Nosotros hemos apreciado la asociación
frecuente de anomalías
óseas en la región cervical como la impresión basilar,
platibasia, fusión del
atlas y el axis, etc. Con esta entidad,
lo que nos hace
pensar en la relación
existente con alteraciones en mayor o menor grado a
nivel del cierre del
tubo neural, lo que puede justificar su fisiopatogenia.
Lo variado del conjunto
de síntomas está en relación con las estructuras
afectadas. Cuando
existe obstrucción a la circulación del LCR predominan
los síntomas de
hidrocefalia. En otros casos, los síntomas hacen sospechar
de u tumor cerebeloso,
una siringomielia, una esclerosis múltiple o
diversos tipos de
enfermedades degenerativas.
Para realizar su
diagnóstico se precisa de las manifestaciones clínicas,
así como de los
estudios mielográficos cervicales, ya sea por técnica de
TC o por RMN, las que
ayudan a identificar perfectamente el diagnóstico así
como el tipo de
malformación del cual se trata(5,6).
En nuestra
paciente con antecedentes de malformación de Arnold Chiari
tipo 1, sin
mielomeningocele, con predominio de manifestaciones de
hipertensión endocraneana,
con un estado de gravidez asociado y
conociendo que
anteriormente a estas pacientes se les prohibía la
gestación por el
riesgo que podían correr. Hoy en día hemos comprobado
que estas mujeres
bajo estricta vigilancia y con la aplicación de las modernas
tecnologías
biomédicas, que incluyen el tratamiento perinatal, pueden llegar
a tener un niño
saludable.
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