DISCUSIÓN
La Tabla No 1 nos muestra que los principales eventos de violencia física en las familias encuestadas fueron las bofetadas 19 (38%), los empujones 14 (28%) y los puñetazos 5 (10%). En más del 50% de los casos, se asociaron tales hechos al consumo de bebidas alcohólicas lo que lejos de ser una justificación o de constituir una atenuante, como lo considera gran parte de la población, es un motivo fundamental para combatir el alcholismo considerado como factor de riesgo de gran peso en la génesis de acciones intrafamiliares de violencia física.

Las principales acciones sufridas en el campo de la violencia psicológica fueron los insultos 29 (58%), los celos 18 (36%) y las críticas en presencia de extraños 12 (24%) como se puede apreciar en la Tabla No 2. Hay que destacar que muchas veces la población encuestada presentó dificultad para reconocer los eventos que se muestran como representativos de violencia ya muchos lo consideraban como eventos "normales" que ocurren en todas las familias.

La Tabla No 3 refleja que, afortunadamente, la presencia de violencia sexual en el seno familiar no fue frecuente presentándose sólo en 2 familias para un 4%. Pensamos que si bien es cierto que este tipo de violencia no es representativa en nuestro medio, el médico debe tratar de identificarla en familias con dinámica familiar violenta, sobre todo si están involucrados menores en la misma, por la repercusión social y penal que tienen tales actos contrarios completamente a los principios de nuestra sociedad.

La variante de Violencia Intrafamiliar que predominó en la muestra seleccionada fue la violencia de tipo Psicológica presente en 36 familias (78%) como se muestra en el Gráfico No1. Pese a que esta forma de Violencia Intrafamiliar es considerada por la población como la más benigna, consideramos que no se puede pasar por alto si se tiene en cuenta que pudiera convertirse en la antesala de las otras modalidades de la violencia. Por otro lado, no debemos tener un pensamiento rígido, pues en ocasiones la reiteración de eventos de violencia piscológica puede traer más repercusión que un acontecimiento de violencia física puntual.

Finalmente, en el Gráfico No 2 resume familias estudiadas según el Riesgo de Violencia Intrafamiliar encontramos 23 con Bajo Riesgo (46%), 21 Moderado (42%) y 6 Alto (12%). Si partimos del concepto de salud que ofrece la OMS: "salud no es sólo la ausencia de enfermedad, sino el pleno bienestar biopsicosocial" , es obvio que nadie que se encuentre involucrado en una dinámica familiar violenta puede considerarse sano, y si vamos a las cifras, resulta que en la población encuestada un 54% ha sido víctima de cualquiera de las formas de Violencia Intrafamiliar que catalogan a la familia de Moderado o Alto riesgo, con la consiguiente afectación de su autoestima, elemento a partir del cual se instalan importantes cuadros psicopatológicos, fundamentalmente de la serie depresiva, que dicho sea de paso constituye (de acuerdo con el último Congreso Regional de APAL) el mayor problema de salud mental que afecta al mundo contemporáneo y en especial a la región de las Américas.

Es evidente la necesidad de continuar estudiando un problema de tan amplia repercusión en nuestra sociedad. Pero a pesar de esto hablar de Violencia Intrafamiliar sigue siendo un estigma para aquellos que demandan asistencia, desafortunadamente incluso algunos profesionales de la salud se encargan de estigmatizarla al relacionarla con problemas morales y legales, sin considerar que somos nosotros los que debemos ofrecerle a estas personas los recursos necesarios para que "la sangre no llegue al río", para buscar soluciones dentro del núcleo familiar y evitar que trascienda afectando la imagen pública de sus integrantes. Es por eso que el Hospital Universitario "Cmdte Manuel Fajardo" defiende el planteamiento de que la consulta especializada en este problema de salud no necesita remisión ni tiene que imponer los esquemas de regionalización de la atención, pues éticamente debemos facilitar que los afectados escojan a quien desean comunicarle sus vivencias.

Esto a la vez constituye un desafío para los especialistas en Medicina General Integral, consistente en lograr la incorporación de los conocimientos y habilidades necesarios para la detección de los casos de Violencia Intrafamiliar en su área, de manera que sus pacientes sientan que cuentan en ese nivel primario de atención con un profesional sólidamente preparado tanto en los aspectos asistenciales como en los aspectos sociales y legales concernientes a todas las formas de Violencia Intrafamiliar. Garantizar que todos los médicos de la familia sepan manejar adecuada y éticamente esta problemática de tan especial trascendencia humana es uno de los objetivos que se propone el Grupo Multidisciplinario de Violencia creado en el Hospital Universitario "Comandante Fajardo", en función del cual se han efectuado ya 3 ediciones del Taller "Contextos Explicativos de la Violencia", en la última de ellas contando incluso con conferencistas internacionales, integrados a la red Latinoamericana de Salud y Violencia de ALAMES. También en función de este objetivo se encuentran en fase de aprobación varias publicaciones científicas relacionadas con el tema.