CONCLUSIONES

  1. Los AINE son muy utilizados en numerosas afecciones bucales con el fin de disminuir el dolor y la inflamación. Para indicarlos correctamente es necesario conocer: su vida media en sangre, las reacciones adversas que producen, su costo, las características del paciente, la asociación con otros fármacos y la concomitancia de otras enfermedades.
  2. En los pacientes de edad avanzada, los AINE deben utilizarse a la más baja dosis efectiva posible, por el hecho de que su excreción puede estar comprometida y los efectos hemodinámicos, renales y neurológicos se pueden potenciar.
  3. Su uso en niños está limitado por la toxicidad que pueden tener estos medicamentos, aunque no son frecuentes las afecciones que requieren de ellos en edades tempranas.
  4. Su indicación durante el embarazo está limitada debido a que, prolongan la gestación, producen hemorragia postparto, y provocan el cierre prematuro del conducto arterio-venoso en vida intrauterina.
  5. Si se quiere aumentar el efecto analgésico no asociar nunca dos AINE o la aspirina con un AINE. Puede alcanzarse este objetivo asociando AINE más opioides como codeína o dextropropoxifeno.
  6. La dosis terapéutica como analgésico es la mitad de la que se usa como antiinflamatoria, por lo que debemos definir cuál es la principal indicación: el dolor o la inflamación.
  7. Se debe administrar el AINE antes de que aparezca el dolor siguiendo una pauta horaria, esto es válido especialmente para el dolor postoperatorio.