ANALISIS Y DISCUSION

En nuestro estudio observamos que de un total de 70 pacientes que tomaban AINE, el sexo predominante fue el femenino con 41 pacientes para un 58.6%; esto coincide con Díaz GLM y Castellanos JL. En la literatura se ha comprobado que existe mayor tendencia en el sexo femenino de tomar cualquier tipo de medicamento y estas acuden con más frecuencia a las consultas (2). Estos resultados se muestran en la tabla I.

En la tabla II se puede comprobar que los pacientes de 30-39 años de edad fueron los que más AINE tomaron con 26 pacientes para un 37.1 %; seguidos por los pacientes de 15- 29 años, con 21 para un 30%. Esto se explica porque nuestro trabajo relaciona los AINE con las infecciones odontógenas y estas últimas son más frecuente en este grupo de edades, por haber más posibilidades de dentición. Además la infección odontógena que más se presentó en nuestro trabajo fue la caries dental (tabla V) y la mayor prevalencia de esta se presenta en el grupo de edad de 15-29 años (1,18).

Los datos recogidos en la tabla III muestran que la totalidad de los pacientes tenían, al menos, nivel secundario de escolaridad, y que los pacientes pre-universitarios y universitarios fueron los que más consumían antiinflamatorios no esteroideos con 24 (34.3%) y 23 (32.9%) respectivamente, aunque no hemos encontrado ningún dato en la literatura revisada que explique estos resultados, sin embargo se puede considerar que en estos pacientes un elevado nivel de escolaridad le da cierto grado de independencia que le permite informarse sobre la acciones e indicaciones de estos fármacos, a través de la literatura relacionada con los problemas de salud y a través de los prospectos de los medicamentos, acudiendo al médico o al estomatólogo en busca de su indicación o llegando incluso a la automedicación. En nuestro país con un nivel elevado de escolaridad este hallazgo pudiera incrementarse en los próximos años, favoreciendo en algunos casos el uso irracional de los medicamentos.

En la tabla IV se muestran las enfermedades y/o estados sistémicos que se presentaron entre los pacientes estudiados, los cuales fueron, en orden decreciente: "otros" con 12 para un 17.1% en este incluimos la nefropatía, la hepatopatía y la alergia a la penicilina; hipertensión arterial con 9 (12.9%) en estos pacientes que llevaban tratamiento con antihipertensivos se debe tener cuidado en la administración de los AINE, pues estos inducen vasoconstricción, retención de sal y agua y antagonizan el efecto del medicamento sobre el tono muscular (5,11); síndrome ulceroso (gastritis, dispepsia, úlcera péptica) con 7 para un10%, en estos paciente se puede presentar un empeoramiento de sus afecciones porque los AINE suprimen la síntesis de prostaglandinas (PGI2 y PGE2) protectoras de la mucosa, estas inhiben la secreción del ácido en el tracto gastrointestinal, estimulan la secreción de bicarbonato glutation y mucus y mantienen el flujo sanguíneo hacia la mucosa en los tejidos lesionados, favorecen además mayor velocidad de restitución del epitelio denudado y los AINE alteran la permiabilidad de la membrana por pérdida de sodio y potasio (5); con diabetes se encontraron 4 pacientes para un 5.71 % , estos pacientes pueden tener afectado su sistema renal por su propia enfermedad, y el catabolismo principal de los AINE ocurre a nivel renal pudiéndose presentar toxicidad en estos casos (3,5); embarazadas y geriátricos se presentaron 2 en ambos para un 2.86%, en los pacientes de edad avanzada, el AINE se debe utilizar a la más baja dosis efectiva posible, por el hecho de que la excreción de estos antiinflamatorios puede estar comprometida por la razón de la insuficiencia renal clínica o subclínica en este grupo de edad y esto puede llevar finalmente al acúmulo del medicamento, sobre todo en el caso de los antiinflamatorios no esteroidales que tienen larga vida media como el piroxicam; con mayor susceptibilidad a la toxicidad (3,5), y en el embarazo el uso de cualquier AINE generalmente no está recomendado, ya que pueden producir alteraciones en el recién nacido, y debido a su acción sobre la agregación plaquetaria y la síntesis de prostaglandinas necesarias para el inicio del trabajo de parto; aunque, en estos casos hay que ver la relación beneficio- riesgo y la patología que presente la paciente, si el dolor es muy intenso y es necesario aliviarlo se deben administrar la duralgina o el paracetamol, como observamos en nuestro estudio, por sus bajos efectos antiagregantes plaquetarios , bajo riesgo de sangramiento gastrointestinales (1.5 y 1.6 respectivamente) y sus escasos efectos adversos (8). Nuestro trabajo se realizó en la atención primaria de salud, cuyo objetivo principal es la promoción y prevención de salud por lo que tenemos que tener presente lo anteriormente explicado, además el estomatólogo debe de tener presente no solo el medicamento que se prescribe, sino también el automedicado (anamnesis farmacológica) en relación con la patología que tenga el paciente. (17,18)

En la tabla V se evidencia que los pacientes con afecciones agudas eran los que más AINE consumían con 44 para un 62.9 %, esto se explica porque en los procesos agudos los signos clásicos de la inflamación se encuentran intensificados, principalmente el dolor. Esta tabla demuestra además que el AINE más utilizado fue la duralgina y el paracetamol, fundamentado esto en el hecho de que son los dos AINE que menos reacciones adversas tienen (8) y son los más asequibles en el mercado, sin embargo se observa la tendencia de prescribir más duralgina que paracetamol sin saber que con este, a dosis terapéuticas adecuadas, se puede lograr los mismos efectos que con la duralgina y con menos reacciones indeseables, esto coincide con Díaz GLM que el metamizol (duralgina) fue el AINE más usado en la Clínica de Admisión y Diagnóstico de la Universidad del Bajío (2); los resultados obtenidos en nuestro trabajo coinciden con lo planteado por Marquez Arguelles (2000), entre los cuales la duralgina resultó el AINE más utilizado (19).

En la tabla VI se aprecia que la indometacina y el ibuprofen fueron, de los AINE utilizados, los que produjeron reacciones adversas. Ambos fármacos produjeron cefalea con 1 paciente para un 1.43 % y la indometacina produjo además, mareos con 1 paciente para un 1.43%. En la literatura revisada se plantea los efectos que tiene la indometacina sobre el SNC, y estos son a su vez los principales efectos adversos de la misma (8). Las reacciones indeseables son pocas porque el tiempo de exposición a los medicamentos fue corta, además los AINE más usados fueron los que menos efectos indeseables tienen (duralgina y paracetamol).

En cuanto al origen de la prescripción, recogido en la tabla VII, podemos plantear que la automedicación predominó entre los pacientes estudiados, con 11pacientes (30.6%) con esquema de tratamiento adecuado y 25 (69.4%) con esquema de tratamiento no adecuado, estos resultados demuestran que, a pesar del control que existe en nuestro país sobre los medicamentos, todavía existe el problema de la complacencia provocando un uso irracional de los fármacos. Además el paciente trata de quitarse el dolor por sí solo antes de acudir al médico (idiosincrasia propia del cubano), este hecho ocurre sobre todo en el campo de la Estomatología por el temor generalizado que tienen los pacientes hacia el estomatólogo. En estos resultados puede influir el nivel de escolaridad alto de los pacientes, los cuales deben tener mayor conocimiento a cerca de estos fármacos con mayor tendencia a la automedicación. Esta tabla muestra además, que el esquema de tratamiento prescrito por el médico fue adecuado en un 100%(5 pacientes); el esquema de tratamiento prescrito por el estomatólogo fue adecuado en un 72.4 % (21 pacientes) e inadecuado en un 27.6% (8 pacientes), en este resultado influyó, principalmente, la tendencia del estomatólogo de prescribir el AINE "si dolor"; ya que dentro de la neurofisiología del dolor, observamos que a nivel de la segunda neurona del núcleo caudal del trigémino y asta posterior de la médula espinal, ocurre el fenómeno de hipersensibilización, es decir, las fibras C una vez activadas, por estímulos de suficiente intensidad, trasmiten la señal a la segunda neurona y la frecuencia de descarga aumenta con el tiempo, por lo que se recomienda administrar los AINE, especialmente en el tratamiento del dolor postoperatorio siguiendo una pauta horaria, no a demanda o si aparece el dolor, pues es más difícil tratar el dolor ya instalado, que evitar que se presente (11); esto demuestra que hay que profundizar más en la capacitación farmacológica de los estomatólogos sobre todo durante la carrera y en los cursos de postgrado.

La tabla VIII demuestra que la acción farmacológica del AINE que más motivó al paciente a su ingestión, fue la analgésica con 53 para un 75.7%; la experiencia clínica y la literatura revisada demuestran que el signo predominante en las infecciones odontógenas es el dolor, por las características propias de estas ya explicadas en el desarrollo del trabajo. (1).

Ver ANEXO