Resumen.

Se realiza un estudio descriptivo transversal de 373 casos víctimas de delitos sexuales en el período comprendido entre enero de 1999  y  diciembre del 2000  en la provincia de Camagüey; con el objetivo de realizar un análisis de su comportamiento en nuestra provincia. Los resultados obtenidos mostraron que el grupo de edad más frecuente fue de 10 – 14 años; la mayoría de las víctimas pertenecían al sexo femenino; los estudiantes predominaron en ambos sexos. La violación fue el delito sexual más utilizado en el sexo femenino, y la pederastia con violencia  en el masculino. La relación víctimas / victimario fundamental fue la de conocidos. Predominaron las amenazas y la violencia ;sin embargo, más de la mitad de las víctimas no presentaron  signos de violencia. El examen físico fue negativo en más del 50 % de las mujeres y los hombres. La tarde fue la más utilizada por los victimarios .

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Introducción.

La sexualidad es una parte integral de la personalidad y se expresa a través de manifestaciones psicológicas, biológicas y sociales, que constituyen la unidad básica del ser humano.(1)

Sigmund Freud decía que lo sexual no puede reducirse a lo genital y aunque es en parte endógeno y genético, no constituye un dispositivo previamente establecido; esto ocurre a través de todo el  proceso de desarrollo histórico individual, aparecen nuevos aparatos y fines, recibiendo una influencia externa del universo fantástico de los padres: en psicoanálisis se le encuentra en forma de deseo.(2)

La sexualidad es Permanente. Está presente durante toda la vida del ser humano, desde el nacimiento hasta la muerte.  Es Única: pues la manera de expresarla y vivirla varían de acuerdo con las características de cada persona. Es también Cambiante debido a que sus formas de expresión varían según las diferentes etapas del desarrollo humano: hablamos de sexualidad del niño, del adolescente y del adulto. Por último, decimos que la sexualidad es relativa ya que tiene que ver con el contexto socio - histórico - cultural.(3)

A manera de visión abreviada de la historia de la sexualidad podríamos decir que han existido tres marcadas tendencias que han nutrido a la psiquiatría: Krafft-Ebing  enfocó su estudio sobre la sexualidad anormal. S. Freud habló de perversiones o desviaciones sexuales calificándolas como signo de inmadurez, de fallas en la represión del  polimorfismo  infantil  o detención en la línea normal de desarrollo psicosexual. Havelock Ellis centró su estudio en la sexualidad normal. Su tesis central dice “ La diversidad de la sexualidad humana es casi ilimitada, e ilimitado el número de variantes”. La función de la ley debe circunscribirse a la prevención de la violencia, a la protección de la niñez y la juventud así como preservar el orden y la decencia pública. (4)

Según el profesor Lancís y Sánchez bajo la denominación de delitos sexuales se pueden reunir todos los que reconocen  en su génesis el instinto sexual, o expresan actos libidinosos, lascivos, lujuriosos u obscenos, que  traducen una actividad sexual y una satisfacción erótica. Dentro de estos delitos tenemos: violación, abusos lascivos y la pederastia con violencia .(5)

Los delitos sexuales son un grave problema y a pesar de las denuncias que se presentan, algunas solo se hacen cuando el abuso ya se ha repetido en diferentes ocasiones o no es denunciado por temor a represalias o a la sanción social. (6)

El abuso sexual ocurre en cualquier época de la vida, desde los primeros años de la infancia hasta la edad adulta y es la mujer la víctima más vulnerable aunque el  hombre no queda excluido del problema. Los menores de edad son especialmente afectados; ellos no poseen ni la fuerza física ni la madurez psíquica para defenderse o para decidir que hacer ante un ataque o una propuesta de este tipo.(7)

Los actos de acceso  carnal  y/o abuso sexual materializado mediante el uso de la fuerza, la coacción o el fraude, bien entre individuos del mismo sexo o entre personas de sexo opuesto y perteneciente a nuestra realidad nacional, han sido la motivación central de nuestro trabajo con la certeza de que algo haremos para que las consecuencias negativas derivadas de estas conductas disminuyan en el futuro.

 

 

 


Objetivos.

ë Generales:

Realizar un análisis del comportamiento de los delitos sexuales.

 

ë Específicos:

1.      Distribuir la muestra según edad y sexo.

2.      Determinar la ocupación de las víctimas.

3.      Identificar la relación existente entre las víctimas y los victimarios.

4.      Determinar el tipo de delito que se utilizó tanto en el sexo masculino como el femenino.

5.      Analizar si en el delito sexual hubo amenazas, violencia o consentimiento de las víctimas.

6.      Determinar si hubo signos de violencia en las víctimas.

7.      Realizar un análisis del resultado del examen físico, aplicado a las víctimas.

8.      Identificar el horario más frecuente en el que ocurren los delitos sexuales.

 

 

 

 

 

 

 


Materiales y métodos.

Se realizó un estudio descriptivo y transversal en el que se incluyeron 373 pacientes que fueron víctimas de delitos sexuales ; en el período comprendido entre Enero de 1999 y Diciembre del 2000, en la provincia de Camagüey; con el objetivo de realizar un análisis del comportamiento de los mismos en nuestra provincia.

Los datos fueron obtenidos de los expedientes de los pacientes que se encuentran en el departamento de Medicina Legal del Hospital Clínico Quirúrgico Docente Amalia Simoni y se reunieron las siguientes variables: edad, sexo, ocupación, tipo de delito, relación entre la víctima y el victimario, signos de violencia, examen físico y horario en el que ocurrieron los hechos. Los datos fueron procesados en una microcomputadora y los resultados se muestran en tablas para su mejor comprensión .

Definiciones operacionales :

1 -Delitos sexuales : Son aquellos actos que atentan dolosamente contra  la integridad física , moral y sexual de una persona .

2 - Violación : (Reflejado en el artículo 298 del código penal) Es el acceso carnal del hombre hacia la mujer en contra de la voluntad de la misma por vía normal o contranatura , con el uso de la intimidación o la fuerza siempre que concurran algunas de  las circunstancias siguientes :

a)     Que la víctima se encuentre privada de razón o sentido  e  incapacitada para resistir.

b)     Que por cualquier motivo , la víctima no sea capaz de medir el alcance de sus actos y de guiar su conducta.

c)      Que la víctima sea menor de 12 años.

3 - Pederastia con violencia : Es la introducción del miembro viril a través del ano en el varón en contra de su voluntad , con el uso de la intimidación , fuerza o siempre que concurra alguna de las circunstancias siguientes :

a)     Que la víctima se encuentre privada de razón o sentido e incapacitada para resistir

b)     Que por cualquier motivo , la víctima no sea capaz de medir el alcance de sus actos y de guiar su conducta.

c)      Que la víctima sea menor de 14 años.

4 - Abuso lascivo : Son los tocamientos impúdicos sin ánimo de acceso carnal tanto en hembras como en varones en contra de la voluntad de la persona con  el  uso de la intimidación  o la fuerza  o siempre que concurran algunas de las circunstancias siguientes :

a)     Que la víctima se encuentre privada de razón  o sentido e incapacitada  para resistir

b)     Que por cualquier motivo la víctima no sea capaz de el alcance de sus actos y de guiar su conducta

c)      Que la hembra sea menor de 12 años y los varones de 14 años.

 

 

 

 

 

 

 


Discusión de los resultados.

La mayor parte de nuestros pacientes se encontraban comprendidos entre 5 - 19 años (78,01 %) , lo que coincide con la edad considerada habitualmente como la de mayor riesgo (6,8) . El pico máximo lo encontramos en el grupo de 10 - 14 años (40,48 %) . Le siguieron en orden decreciente los grupos de 15 - 19 años con un  20,11 % y de 5 - 9 con un 17,43 %. Encontramos pacientes con las edades de 1 - 4, 20 - 24,    25 - 29 y más de 30 años. No se presentaron pacientes del sexo masculino en los mayores de 30 años; la disminución de la frecuencia de abuso sexual respecto al aumento de edad se debe posiblemente al aumento de la fuerza física( 9,10) (ver tabla 1).

La literatura (6,10,11)  señala un predominio para el sexo femenino “es la mujer la más expuesta al abuso sexual en cualquier época de su vida”. Nuestro trabajo coincide con la bibliografía pues el 85,79 % de los casos pertenecen al sexo femenino y solo el  14,21 % al sexo masculino( ver  tabla 1).

No existe profesión u oficio que inmunice a una persona de incurrir en conductas sexuales delictivas(9). En el grupo de los ofendidos hay superioridad estadística para las personas incapacitadas, estudiantes de primaria y secundaria, empleados en oficios domésticos, reflejando estas ocupaciones  una situación de inferioridad psicofísica o inferioridad por la minoría de edad, demostrándose con esto que la violación sexual es más una conducta de poder o agresividad que de verdaderos contenidos sexuales(9,12). En nuestra investigación predominaron los estudiantes en ambos sexos 67,02 %, seguidos de las amas de casa 19,03 % y los que no hacen nada 5,63 %, en este último grupo, incluimos a los niños que aún no han entrado a la escuela por minoría de edad, así como los retrasados mentales(ver tabla 2).

Las tablas 3 y 4 reflejan el tipo de delito utilizado por el victimario en cada uno de los sexos, en el caso del femenino predominó la violación (53,44 %) por encima del abuso lascivo (46,56 %). De igual forma en el sexo masculino fue más frecuente la pederastia  con violencia (60,38%) que el abuso lascivo (39,62 %).

Los delitos sexuales no siempre resultan ser un asalto cometido por desconocido, pueden ocurrir en cualquier tipo de relación. Estos pueden cometerse contra parientes, vecinos, amigos, en un contexto familiar , social o laboral, etc. la literatura plantea que los asaltos sexuales por desconocidos se ven acompañados de mayor agresividad con el concurso de otros delitos y la participación de más de un asaltante(8, 9). La tabla 5 nos muestra precisamente la relación que existe entre la víctima y el victimario, en ella podemos observar que predominaron los conocidos 33,78 %, seguido de los desconocidos 22,25 %. Le siguieron en orden decreciente los vecinos 15,01 %, padrastros 8,31%, novios o exnovios 5,63 %, padres 5, 36 %, esposo o exesposo 3,75 %, entre otros.

Las amenazas fueron un método importante para intimidar a las víctimas     44,50 %, se utilizó la amenaza verbal (amenaza de muerte o daños físicos a la víctima o los familiares), armas blancas y de fuegos; lo que se corresponde con la bibliografía revisada(1, 9). Le siguieron en orden decreciente la violencia 35,12 % y el consentimiento de las víctimas 9,12 %(ver tabla 6)

La mayoría de los pacientes no presentaron signos de violencia 60,32 %, solo el 39,68 % de la muestra representado por 148 pacientes mostraron algún tipo de lesiones, esto coincide con la literatura consultada donde se plantea que la mayoría de las víctimas no presentan ninguna huella de violencia física externa y este hecho se explica por muchas razones como por ejemplo que el asaltante era conocido y no necesito causar ninguna lesión física para intimidar a su víctima,  que la amenaza utilizada sirvió para dominarla, que el tiempo transcurrido entre la agresión y el examen hizo desaparecer cualquier lesión, que más que una agresión fue un caso de seducción, y que muchos eran preescolares e infantes que pudieron sentirse intimidados(8, 9, 10) (ver tabla 7).

La desfloración, término utilizado permanente en el léxico jurídico, se refiere a la ruptura del himen por primera vez, el desgarro del himen es pues el signo anatómico de la desfloración(3, 10). En la tabla que se muestra el examen físico realizado al sexo femenino encontramos que el 38,13 % de los casos presento una desfloración de data, no reciente en el momento del examen, el  9,06 % una desfloración de data reciente, mientras que en el 52,81 % de los pacientes el examen físico fue negativo(ver tabla 8).

De igual forma en el sexo masculino, el examen físico realizado resulto negativo en el 73,58 % de los casos y solo en el 26,42 % se encontraron signos de pederastia aguda(ver tabla 9)

La tabla 10 evidencia el horario más frecuente en que ocurrieron los hechos donde las horas de la tarde resultaron ser las predominantes en ambos sexos    40,75 %, seguida de la noche 37,80 %, la madrugada 12,60 % y la mañana 8,85 %; esto corresponde con la bibliografía consultada que plantea que los victimarios utilizan las horas de la tarde para agredir a sus víctimas(2, 9) .

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones.

Después de haber realizado el trabajo llegamos a las siguientes conclusiones :  

 

1.      Los delitos sexuales se presentaron en mayor frecuencia entre los 5 - 19 años con un pico máximo en el intervalo  10 - 14 años . Además el sexo femenino fue el predominante.

2.      Los estudiantes fueron la ocupación predominante en ambos sexos

3.      La relación entre la víctima y el victimario más importante fue la de conocidos.

4.      La violación fue el delito sexual más utilizado en el sexo femenino mientras que la pederastía con violencia lo fue en el sexo masculino.

5.       Las amenazas estuvieron presentes en el 44,50 % de los casos, seguida de la violencia y el consentimiento de la víctima.

6.      Los signos de violencia se presentaron en el 39,68 % de los pacientes.

7.      El examen físico fue negativa en más de la mitad de las mujeres con un   52,81 % y 73,58 % respectivamente.

8.      Las horas de la tarde fueron las más utilizadas por los victimarios.

 

 

 

 

 

 

 


Referencias bibliográficas.

1.        Rigol Ricardo O: MGI. Tomo II. Editorial Pueblo y Educación. C. Habana. 1987.

2.        Krause, M: Algunos temas fundamentales sobre educación sexual. Ed. Científico - Técnica. C. Habana, 1985. pág. 3 - 6.

3.        Guerrero, M: La educación sexual en la nueva generación. Editora Política. C. Habana, 1985. pág. 18 - 25.

4.        Revista Instituto Nacional de Medicina Legal de Colombia . Conductas sexuales  delictivas. Vol.  8  No 1 - 2. Bogotá. 1986 - 1987 - 1988.  pág. 49.

5.        Colectivo de autores. Medicina Legal. Ed. Ciencias Médicas Pueblo y Educación. C. Habana. 1999. pág. 124 - 133.

6.        Revista Instituto Nacional de Medicina Legal de Colombia. Delitos sexuales. Vol. 11  No 1 - 2. . Bogotá. 1992.  pág. 79.

7.        Sánchez, Gonzalo y Colaboradores. Compiladores. Pasado y presente de la violencia en Colombia. Fondo editorial CEREC, 1986.

8.        Arendt, Hannah.  Sobre la violencia. Ed. Joguin Mortiz, 1970.

9.        Bravo, Libardo. Aspectos sociales de la violencia. Rev. Colombiana de Psiquiatría. Vol. 10  No 1, 1981.

10.   Moreno, Carlos. Etiología, psicofisiología y violencia. Rev. Colombiana de Psiquiatría. Vol. 10  No 1, 1981.

11.   Jiménez, V Vicente. Epidemiología de las muertes por causas externas. Acta Médica del Valle. 1: 9 - 15, 1970.

12.   Revista Instituto Nacional de Medicina Legal de Colombia . Investigación del delito sexual. Vol.  9  No 1 - 2. Bogotá. 1989 - 1990.  pág. 71.