RESUMEN

Se realizó un estudio descriptivo, en 69 pacientes del Hospital Provincial Manuel Ascunce Doménech, que fueron afectados por la epidemia de meningoencefalitis viral ocurrida en la provincia de Camagüey en el período comprendido de 1999-2000. Observándose una mayor incidencia de la enfermedad en el grupo etareo  que oscilaba entre los 20 y 30 años de edad representando este un 40,6%; además se determinó que la cefalea fue el síntoma predominante, presente en un 100 % del universo. En relación con el estudio citoquímico del líquido cefalorraquídeo, predominó el aspecto claro, con una celularidad entre 3-100  106 /m para un 79,7 %, las proteínas se comportaron dentro de los límites normales, lo contrario de la glucosa que se mostró en la mayoría de los casos alterada representando así un 69,6%.

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

Las infecciones virales agudas del sistema nervioso central pueden ser divididas en meningitis o encefalitis según el desarrollo del proceso en las lectomeninges o en el parénquima cerebral. Sin embargo, es usual que la encefalitis viral se acompañe de una reacción meníngea, de allí el término que se usa comúnmente de meningoencefalitis.(1)

La meningoencefalitis a predominio meníngeo, son provocadas en gran medida por los enterovirus. Esto lo corroboran diferentes estudios realizados entre ellos, el de Marite Bello  que muestra 2 epidemias de meningoencefalitis viral ocurridas en Cuba en el período de 1999-1994. Es importante señalar que 3estas no han sido las únicas ocurridas en nuestro país, ya que entre 1979- 1985 se reportaron otros 3 episodios. Esta meningoencefalitis es conocida también como aséptica o no bacteriana, puede presentarse en forma esporádica o en grandes epidemias de rápida difusión.(2)

En relación con su agente causal, el enterovirus, comprende uno de los subgrupos o géneros, de la familia picornavirus. Siendo específicamente el enterovirus 71 el responsable de la meningoencefalitis aséptica o encefalitis. (3)

Aunque generalmente los casos cursan de forma benigna, la meningoencefalitis

 Constituye un problema de salud importante, por su alta morbilidad y la magnitud que alcanza en períodos epidémicos. Es por eso que nosotros motivados por la reciente epidemia ocurrida en nuestra provincia hemos decidido realizar este trabajo.  

 

 

OBJETIVOS

GENERALES:

§         Determinar el comportamiento de la epidemia de meningoencefalitis viral ocurrida en Camagüey en el período de tiempo de 1999- 2000.

Específicos

§         Identificar los grupos etáreos más afectados.

§         Conocer el comportamiento de los síntomas y signos.

§         Describir las características del estudio  citológico del líquido cefalorraquídeo.

 

 

 

 

 

METODOS

Se realizó un estudio descriptivo, con el objetivo de conocer el comportamiento de la epidemia de meningoencefalitis por enterovirus ocurrida en la provincia de Camagüey  en el período de tiempo de 1999-2000.

Para esto nos basamos en la información recogida de 69 historias clínicas de pacientes ingresados en este período de tiempo con la impresión diagnostica de esta patología, en el Hospital Provincial Manuel Ascunce Doménech. Los cuales fueron seleccionados de forma aleatoria.

De las historias clínicas se extrajo la edad, los síntomas y signos así como el resultado del estudio citoquímico del líquido cefalorraquídeo. Todo lo cual  se refleja en cuadros y gráficos haciendo uso de la distribución de frecuencia  y utilizando frecuencia absoluta y relativa. Realizándose las conclusiones correspondientes.

 

 

 

 

 

 

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En nuestro estudio el  paciente más joven fue de 15 años de edad, mientras que el mayor contaba con 85 años. El grupo etáreo más afectado fue el comprendido entre los 20-30 años de edad, con un total de 28 pacientes representando un 40,6 % , además se observó una disminución a partir de los 40 años de edad en la incidencia de la enfermedad, encontrándose sólo un paciente en el grupo de mayores de 60 años (1,5 %). La media de las edades fue de 28,3 (cuadro No. 1). Resultados que coinciden con otros autores que plantean que esta entidad es más frecuente en el adulto joven y que tiende a descender después de la cuarta década de la vida(5). Considerándose la edad como un factor epidemiológico importante y asociándose a estas otras condiciones como las estaciones del año, preferentemente el verano y el otoño, ya que es rara en el invierno, el lugar geográfico, el clima, las exposiciones a animales, la pobreza, los malos hábitos higiénicos-dietéticos y el hacinamiento(1,6). A tal punto influyen estos factores que se plantea  que en los países subdesarrollados, a medida que sus niveles económicos mejoran, se producen cambios en el patrón epidemiológico(3,7).

En relación con los síntomas y signos encontrados, la cefalea estuvo presente en toda la muestra para un 100%. En ese orden le siguieron la fiebre y los vómitos que se detectaron en 61(88,4%) y 34(49,3%) pacientes respectivamente. La rigidez de nuca se presentó en 17 casos(24,6%) y sólo 9 tuvieron astenia (13%). Coincidiendo sólo en 5 pacientes las 4 primeras variables(gráfico No.1).Estas manifestaciones están en relación con la patogenia del virus ya que estos al ser ingeridos penetran en el sistema linfático donde comienzan a multiplicarse y su siembra en la sangre produce infecciones en diferentes órganos. En esta etapa extracraneal existe una enfermedad generalizada con fiebre. La invasión del SNC va seguida de las manifestaciones clínicas  de un proceso neurológico. Debiéndose las lesiones a este nivel a una invasión del tejido nervioso por el virus en fase de multiplicación activa o a la reacción del huésped a los antígenos virales, pudiendo darse juntos no separados estos mecanismos (4,8).

Pero estos no son los únicos hallazgos que se pueden encontrar en este cuadro clínico según otros estudios pueden aparecer exantemas, mialgias, alteraciones gastrointestinales, fotofobia, dolor de garganta, kerning y brudzinki y casos graves convulsiones. No obstante los hallazgos encontrados tienden a ser los más frecuentes(4,7,9).

Los resultados del estudio citológico del líquido cefalorraquídeo(LCR) fueron variados. Al analizar las características de su aspecto, se encontró que 52 eran de aspecto claro(77%), 16 eran turbios(22%), y sólo 1 era hemático(1%), relacionándose este último con una dificultad en la técnica de la punción lumbar. Coincidiendo estas cualidades con otros estudios(5,8,9) (gráfico No.2). En relación con la celularidad, se determinó que en la mayor parte de las muestras osciló entre 3-100 x 106/ml  representado por 55 pacientes (79,7%). Seguido por el grupo entre 100-500 x 106/ml con 10 casos (14,6%). Observándose una disminución en los agrupados de 500-1000 x 106/ml y mayores de 1000 x 106 /ml donde se detectó un paciente respectivamente (gráfico No.3).

Al comparara estos resultados con los de las referencias internacionales concordamos en que generalmente la celularidad en estos casos no es elevada, que la diferencia radica en los parámetros que adopta cada autor para agrupar las variaciones en las células. Stably y Edwin lo consideran entre 50-500 x 106 /ml (5). Gordon entre 30-300 x 106 /ml (8). Richard W. Price prefiere de 100-1000 x 106 /ml(9).

Al agrupar los valores de proteínas y glucosas encontramos que las proteínas se mantuvieron dentro de los límites normales en 36 enfermos para un 52,2%,presentando 33 pacientes valores elevados(47,8%). Lo cual se observó en el resto de los estudios ,donde la concentración de proteína tuvo una tendencia a ser normal y en algunos casos se elevó ligeramente llegando a ser elevada en otros, relacionándose esto último con la destrucción cerebral extensa(4,9). Con respecto a la glucosa en 21 paciente se mantuvo en el rango de los valores normales (30,4%) y 48 la presentaron patológica(69,6%). Lo cual difirió del resto de los autores los cuales plantean que esta se mantienen dentro de los valores normales y que sólo se afectan en relación con ciertos virus como el de la parotiditis(5,8,9)(gráfico No.4).

Para conocer el agente productor de esta epidemia fue necesario cultivar el líquido cefalorraquídeo en busca de virus, bacterias o micobacterias. Siendo importante señalar que los entero virus son uno de los gérmenes más fáciles de aislar, aunque es raro recuperarlos en el LCR en más del 70% de los casos. Por lo que, con el objetivo de aislar el presunto agente viral deben recogerse muestras para cultivos de nasofaringe, heces y orinas. En nuestro estudio, las pruebas se realizaron en La Habana que es el único lugar de nuestro país que lleva a cabo este tipo de actividad, determinándose que el agente viral era un echo virus, lo cual no coincide  con otros autores como Alexander que plantean que el entero virus que con más frecuencia ataca el SNC es el entero virus 71(10,11).

 

CONCLUSIONES

Teniendo en cuenta los datos obtenidos podemos concluir, que en el estudio realizado hubo un predominio del grupo etareo entre 20-30 años de edad. El síntoma predominante y presente en el 100% de la muestra fue la cefalea. Las características que prevalecieron en el estudio citológico del LCR, fueron el aspecto claro, la celularidad entre 3-100 x 106/ml, las proteínas normales y un aumento en los valores de glucosa que no coinciden con otros autores.

 

 

 

 

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1- Maila  I, Nicot A, Bello M, Más P, Arteaga  E, Avalos I. Estudio de la                 meningoencefalitis viral comportamiento de 2 sistemas biológicos empleados para aislamiento. Rev Cubana Med Tropic.1998; 50(2): 71-4.

  2 Bello M, Más P, Palmero R, Castillo A,  Amén V, Acosta B, et al.      Meningoencefalitis por enterovirus en los últimos 5 años. Rev. Cubanas Med Tropic. 1996; 48(2): 118-22.

3- Morag A,Ploray LO,Enterovirus. En:  Nelson. Tratado de Pediatría 15 ed. Ciudad de la Habana.. Editorial:Ciencias Médicas. 1998; vol. II: 110-12.

4- Prober Ch. Infecciones del sistema  nervioso central. En: .Nelson. Tratado de Pediatría. 15 ed. Ciudad de la Habana.  Editorial:  Ciencias Médicas. 1998; vol.II: 894-95.

5- Lemon S, Brown E. Enteroviral  Infections. En: Kelly  Internal Medicine. 1 ed: United State: Editorial   I.B Leppinnot Company 1992: 1506-07

6- Alexander  Jr, Bander L, Pollansh   MA, Anderson  I. Enterovirus 71 infections and neurologic desease United Stated, 1977-1991. En: Girald T. Klecs. Washintong. Editorial: Year  Book, 1996 161-2.

7-Oxman M. Enterovirus. En: Bernett IC, Plumf. Cecil  Tratado de       Medicina Interna. Ciudad de la Habana.  Editorial: Ciencias Médicas. 1996; vol III : 2506-57.

8- Gordon  R. Picornavirus Infections (enterovirus and  rhinovirus) En Stun  Internal  Medicine.4 ed.  New York .Editorial:  Mosby-Year Book, 1994:1994-89.

9- Price Rechard W  Meningitis y encefalitis vírales agudas. En: Bemetl IC, Plienf Cecil Tratado de Medicina Interna. Ciudad de la Habana.. Editorial: Ciencias Médicas. 1996, vol III: 234-5.

10-Modlin  IF: Poliovirus, cosackievirus, echovirus and newer enteroveruses En   Madel  GI, Gordon DR Bernet JE (eds): Principales and pratice of Infectiores Diseases. 4ta ed. New York. Editorial: Churcheel Livengstone, 1995:1606-36.

11-Murray PR, Kabayoki GS, Afaller MA, et al. Medical Microgiology 2 ed.    London:  Editorial Mosby-Year Book, 1994: 607-19.