La vacuna de la tuberculosis está fallando por pérdida de genes.

La vacuna de la tuberculosis está fallando debido a que la bacteria que se utiliza en ella ha modificado algunos de sus genes.
El doctor Marcel M. Behr, profesor asociado de enfermedades infecciosas de la Universidad McGill de Montreal, explicó que la vacuna de la tuberculosis la reciben 100 millones de personas al año y se administra a todos los niños que nacen en el mundo desarrollado.
Con el lenguaje habitual de los médicos Behr dijo que el estudio ha traído buenas y malas noticias. "La buena noticia es que la vacuna no hace daño. La mala noticia es que no sabemos si sirve para algo".
En realidad, parece que la vacuna sigue siendo efectiva contra una variedad de la tuberculosis que afecta a los niños, pero resulta inoperante para la tuberculosis de los adultos que suele iniciarse en los pulmones. La vacuna de la tuberculosis o BCG, contiene una bacteria viva que debe crecer en el cuerpo humano para estimular una reacción de protección contra la enfermedad por parte del sistema inmune.
El doctor, indicó que posiblemente las antiguas versiones de la vacuna estimulaban bien el sistema inmune para fabricar defensas contra la tuberculosis, pero "hace años que ha perdido su habilidad". Los investigadores han descubierto que la bacteria utilizada en la vacuna ha perdido 38 de los genes originales de las bacterias del ganado, de las cuales se sacaron hace más de 80 años.
Al parecer, esos genes han desaparecido por mutaciones naturales producidas durante tantos años de producción en laboratorio. Según el doctor Small, la bacteria ha perdido tantos genes que seguramente no podría sobrevivir fuera del laboratorio.
Los autores del estudio creen que la bacteria es tan débil que se muere nada más al entrar en el organismo humano, sin tiempo de estimular adecuadamente al sistema inmune.
La vacuna de la tuberculosis se introdujo en 1920. Desde su creación hasta los años 60, la única manera de producir la vacuna consistía en mantener el crecimiento continuado de la bacteria en el laboratorio. Durante ese período fue administrada a más de 1 000 generaciones de personas y se fue desarrollando cada vez más débil, hasta la extenuación.
Saber cuáles son los genes perdidos por la bacteria de la vacuna de la tuberculosis es un paso esencial para elaborar una nueva vacuna más efectiva, pero sobre todo va a servir para desarrollar métodos de diagnóstico mucho más precisos a la hora de detectar la enfermedad indicó el director de la investigación(9).

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