INFECCION PRIMARIA SINTOMATICA


La infección primaria consiste en un foco parenquimatoso pequeño o en un racimo de infiltrado con linfadenitis regional, de grado variable que suele acompañarse de pocos o ningún síntoma. Es sintomática en lactantes e infantiles de corta edad por la tendencia que guarda se le ha llamado tuberculosis infantil. Cuando la prueba de tuberculina cambia de signo puede haber fiebre y lasitud ligera, la linfadenitis hiliar produce tos metálica, esputos y en ocasiones obstrucción bronquial local(14).

TUBERCULOSIS PULMONAR CRONICA

Esta comienza como una pequeña zona de bronconeumonía alrededor de una colonia bacteriana en crecimiento, la respuesta inflamatoria en el huésped sensibilizado produce un líquido intraalveolar rico en fibrina que contiene una mezcla de células inflamatorias. Una vez iniciada la activación, la reacción de índole progresiva de la tuberculosis en el huésped sensible, depende sobre todo de la combinación de tres factores:
1. Tendencia de los focos caseosos apicales a licuarse.
2. Acceso de material licuado o infeccioso al árbol bronquial.
3. Índole aerobia de los gérmenes que tienen por consecuencia la producción de enormes poblaciones bacterianas dentro de la cavidad abierta.
Una cavidad abierta a veces se obstruye por tejidos de granulación a nivel de la unión del bronquio con la cavidad, que puede agruparse y encapsularse produciendo una forma de curación poco segura,en una cavidad abierta casi siempre se observa infecciones excepto bajo la influencia terapéutica antimicrobiana muy prolongada, que elimina todo tejido infeccioso y deja una cavidad de pared fibrosa limpia. Sin embargo no importa el tipo ni extensión en el proceso de curación, hay casos en que persisten los organismos y pueden desarrollarse de nuevo y hacer que se reactive la enfermedad.
Los infiltrados apicales pueden mantenerse por meses o aún por años sin producir síntomas, sin embargo cuando la infección alcanza cierta extensión, la absorción de sustancia antigénicas producen síntomas generales como fiebre, fatiga, sudores nocturnos y no siempre se produce inflamación pulmonar local. Los más frecuentes son la tos y esputos que se deben a las secreciones que drenan en la cavidad y al trastorno superficial de la mucosa bronquial. Los datos físicos suelen subestimar la extensión real del trastorno y pueden ser normales así la enfermedad este avanzada, sin embargo el examen físico proporciona ciertos tipos de información que no se pueden obtener por otros medios como, asimetría en el sistema respiratorio y desviación de la traquea.
La radiografía de tórax es de primordial importancia para establecer el diagnóstico, descubriéndose infiltrado en la zona apicales posteriores y de esta manera no se establece un diagnóstico de forma equívoca(12).

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