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ESTADOS DE ÁNIMO

A veces me siento como un águila en el aire
(de una canción de Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.

 

 

SI PREGUNTA POR MI

Si pregunta por mí,
traza una cruz de silencio en tus labios.
Si pregunta por mí
dile que he muerto
que he ido en el fondo del olvido,
que soy un árbol triste
cansado de esperar.

Pero, si pregunta por mí
no le des mis palabras cálidas,
no le des mi sonrisa triste,
no le digas que todavía lloro,
que todavía su imagen está entre mis sueños,
que quisiera como tantas veces
volver en sueños a ese mundo de maravillas
Sólo dile que me he ido y no sabes donde.

Vamos a ver,
si la ves pregúntale,
pregúntale si su predilecto libro
entre las manos me recuerda,

pregúntale que si sus caricias,
que han de corresponder a otro,
son aquel amor que ella me brindaba.
Si pregunta por mí,
dile que me he ido al infierno.

Pero...no...espera
si ves que en sus ojos hay aunque sea
un poco de luz para mi,
dile, tan solo dile que venga.

PASATIEMPO

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

 

UNO

Uno: llegar a incorporarse al día
Dos: respirar para subir la cuesta
Tres: no jugarse en una sola apuesta
Cuatro: escapar de la melancolía
Cinco: aprender la nueva geografía
Seis: no quedarse nunca sin la siesta
Siete: el futuro no será una fiesta
Y ocho: no amilanarse todavía
Nueve: vaya a saber quién es el fuerte
Diez: no dejar que la paciencia ceda
Once: cuidarse de la buena suerte
Doce: guardar la última moneda
Trece: no tutearse con la muerte
Catorce: disfrutar mientras se pueda.

LOS FORMALES Y EL FRIO

Quién iba prever que el amor, ese informal
se dedicara a ellos, tan formales
mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él
tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella
pero sus palabras, las de él
no se enteraban de esa dulce encuesta
como siempre o como casi siempre
la politica condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que se asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche
y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella
ya el frío estaba en sus labios, los de él
de modo que ella, fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos
una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre
él probó: solo falta que me quede a dormir
y ella probó: por qué no te quedás
él : no me digas dos veces
y ella: bueno por qué no te quedás
de manera que él se quedó, en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella
después ella besó sus labios, los de él
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.
 
Última actualización: 26 de Febrero del 2002
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